domingo 11/4/21

4 de Mayo: esperemos el mejor chiste sobre Díaz  Ayuso

Quizás un día igual tendremos que preguntarnos ¿qué culpa tiene la izquierda en el persistente triunfo de la derecha en Madrid? Seguramente sería más útil intentar responder a esta sencilla pregunta en lugar de echar mano, tras cada jornada electoral, a recurrentes   justificaciones y seguir apelando a oscuras conspiraciones que no resuelven nada. O que solo intentan maquillar nuestros errores y disimular tanta desgana y debilidad de la izquierda. Una izquierda que inexplicablemente parece incapaz de atender y capitalizar una realidad sociológica como la madrileña, cultural y política, rica en valores de progreso, como demuestran insistentemente las clases populares de Madrid con su capacidad de movilización a favor de las causas justas y solidarias, como ninguna de otro territorio de España y Europa.   

Una primera explicación la podríamos encontrar en la ingenuidad de pensar que si nuestros competidores de la derecha y extrema derecha son tan malos, se entenderá por extensión y lógica que nosotros tenemos la razón. Y así nos limitamos a ser anti derecha, lo que se ha demostrado repetidamente que no es suficiente. No es, ni lo parece, una verdadera alternativa política de izquierdas. 

Otra pregunta que también deberíamos hacernos es si no se habrá instalado la resignación en los partidos que conforman la izquierda madrileña, y por extensión en amplias capas de la sociedad, especialmente en los sectores más desfavorecidos. Una resignación que se puede traducir en la idea de que la derecha representa el optimismo y la izquierda el pesimismo. Se habría producido así un preocupante desplazamiento emocional desde la tradición cultual que relacionaba al progresismo con el optimismo en su desarrollo histórico hacia un futuro mejor y asociaba el conservadurismo y la derecha con el pesimismo dispuesto a aceptar una cierta injusticia y el sufrimiento como inevitable.  

Quizás deberíamos preguntarnos si se debería revisar, con preocupación y un mínimo de rigor, el tradicional comportamiento de los partidos de izquierdas cuando confeccionan sus candidaturas en las sucesivas elecciones de la Comunidad y al Ayuntamiento de Madrid, cuando la apatía de algunos de sus candidatos ni siquiera han sido capaces de agotar el mandato. Recordemos los cinco candidatos del PSOE en las dos últimas décadas a la Alcaldía de Madrid, uno tras otro, de los que ninguno ha repetido. Y algo parecido en la Comunidad con sus Candidatos: Simancas y Tomas Gómez. Ángel Gabilondo, aunque parece que tenía otro destino, repite .

¿Y a la izquierda del PSOE? Pues igualmente resulta poco entusiasta. En las últimas elecciones se presentaron cuatro candidaturas, dos a la alcaldía, otras dos a la Comunidad. Luego Manuela Carmena renuncia a su acta de concejala del Ayuntamiento de Madrid e Íñigo Errejón abandona su acta de diputado regional para optar al Congreso de Diputados. Unidas Podemos no presenta candidatura al Ayuntamiento pero apoya la SS “Madrid en Pie Municipalista” que no consigue ningún concejal.  En la Comunidad, Podemos, encabezada por Isa Serra, consigue superar el 5% y al poco tiempo asume además la portavocía nacional de esta organización.

Han pasado dos años desde las últimas elecciones, pandemia incluida, con una gestión desastrosa por parte de la administración de la Comunidad de Madrid. Hemos hecho chistes, coplas, chirigotas y los memes más virales sobre la peor presidenta de una comunidad autónoma. Pero las encuestas apuntan que puede ganar las elecciones del próximo 4 de mayo, rozando incluso a mayoría absoluta.

¿Qué hemos hecho la izquierda durante estos meses, aparte de chistes sobre Diaz Ayuso? Si vuelve a ganar la derechona, ¿volveremos a encontrar las explicaciones fuera de nuestros errores? ¿Aceptaremos que cuando se pierde ante el peor contrincante, y en este caso el PP y Ayuso lo son, el fracaso es todavía más rotundo?

Bueno, esperemos que los de egos y personalismos aparecidos en estos días desaparezcan y confiemos en el “estirón del vago” en los pocos días que quedan para el 4 de mayo. Confiemos que la izquierda no se despelleje y que encontremos el tono y el contenido en la campaña electoral para mandar al cajón de la historia al PP y a Vox. Este sería el mejor chiste sobre Isabel Díaz Ayuso, el que provocaría la mejor carcajada de los y las progresistas de toda España.

4 de Mayo: esperemos el mejor chiste sobre Díaz  Ayuso