jueves 4/3/21

El conflicto, un motivo de crecimiento

conf

No sé, queridos amigos, si somos conscientes que hemos escogido trabajar en algo que marca con diferencia, el esfuerzo, la creatividad, la dedicación que debemos tener según nuestra propia formación. Hayamos estudiado de origen cualquier disciplina, no debemos olvidar, que seremos expertos en la gestión de conflictos.

Por ello creo que es oportuno, tener claro que nuestra materia prima es el conflicto, aquello que se define como, “Lo más recio de un combate”; “Punto en el que aparece incierto el resultado de la pelea”; “antagonismo, pugna, oposición”; “situación de combate y angustia de ánimo”; “estado de apuro, situación desgraciada y de difícil salida”.

¿Difícil verdad? Pues todo ello nos lleva a toda una teoría del desencuentro, donde el mismo entre las partes que atenderemos, producirá situaciones de lucha, desacuerdo, incompatibilidad aparente entre las partes, confrontación de intereses. Se producirán, expresiones de insatisfacción o desacuerdo entre las partes que nos llevarán a lo más profundo, a percibir que esas discrepancias se perciben hasta tal punto que se piensan son incompatibles y esta percepción podría llevar al traste la búsqueda de cualquier acuerdo.

La búsqueda de los intereses, determina que tipo de conflicto existe y nos puede permitir averiguar cuales son los Intereses de las partes, esos aspectos “intangibles” de lo que las personas dicen que quieren, dado que estos intereses suelen ser implícitos, intangibles, y a veces inconsistentes

Tenemos que decir que el conflicto existe cuando dos o más personas buscan la obtención de objetivos que parecen ser contradictorios, incluso excluyentes entre ellos y por eso las consecuencias son imprevisibles, si bien las podemos resumir en:

a) Las relaciones entre las partes enfrentadas se deterioran

b) La comunicación entre ellos se interrumpe

c) Los sentimientos se resienten

d) Las actitudes se polarizan

e)  Y sobre todo, la sensación de que se pierde tiempo y dinero

Los expertos entendemos el conflicto como el conjunto de propósitos, métodos o conductas divergentes, cuyo  grado de la divergencia determina la seriedad y duración del conflicto y afecta a la probabilidad de una resolución satisfactoria o como a nosotros nos gusta decir una gestión del mismo positiva..

Por eso, cuando trabajamos en situaciones conflictivas, debemos determinar claramente  la naturaleza del conflicto, consiguiendo la suficiente información para enmarcar el conflicto y conocer los verdaderos intereses en juego. Conocer la flexibilidad de las partes y su voluntad para solucionar el conflicto, nos llevará a la posibilidad de pensar en estrategias que nos lleven a una buena negociación.

¿Cual pudiera ser mi recomendación? Claramente, trabajar todo lo que nos lleve a conocer extremos tales como qué es lo que les separa e influye en el conflicto y profundizar en las emociones y percepciones de las partes sobre el mismo. Por eso me atrevo a decir que son muchas las profesiones de origen que animo a profundizar en este trabajo que es la mediación. Profesionales formados en el mundo del derecho, la psicología, la criminología, la gestión de recursos humanos, la educación, las relaciones internacionales, la gestión de empresas… están llamados a ser protagonistas en esa búsqueda de la solución de conflictos.

Podríamos intentar proceder a una Clasificación de los conflictos, pero hay que decir que, los conflictos son difíciles de clasificar y las distintas clasificaciones intentadas por los distintos autores a veces son demasiado complejas y otras demasiado simples sin que exista un acuerdo unánime porque tenemos que tener en cuenta que, al clasificar definimos y al definir tomamos conciencia respecto del problema y también permite clarificar los intereses frente a las posiciones. Identificar el conflicto nos permite conocer e identificar los intereses de las partes frente a sus posiciones iniciales, aislar los problemas, establecer las estrategias en las futuras sesiones.

Es por eso que os animo a hacer una aproximación al conflicto con rapidez, simplicidad, flexibilidad, aportando pautas generales para estudiar una estrategia posible, porque lo que de verdad nos interesa es conocer en el mismo, no tanto cual es su posición (como se encuentran o piden ante el) como la búsqueda de intereses y la necesidad de las partes en el mismo.

La búsqueda de los intereses, determina que tipo de conflicto existe y nos puede permitir averiguar cuales son los Intereses de las partes, esos aspectos “intangibles” de lo que las personas dicen que quieren, dado que estos intereses suelen ser implícitos, intangibles, y a veces inconsistentes. No olvidemos que las partes en un conflicto, no manifiestan sus intereses por miedo a que la otra lo use en su contra y por eso expresan sus demandas o sus posiciones, sin querer mostrar sus ansiedades y temores. Por ello os animo para finalizar a que probéis, y los llevéis a ese mundo que puede hacer ver el conflicto como una oportunidad para crecer y preguntarse a uno mismo:

Preguntarse por qué. Ponerse en el lugar de una de las partes e intentar averiguar el motivo por el cual una de las partes realiza una propuesta

Preguntarse Por qué, no. Analizar el motivo por el cual una de las partes no acepta la propuesta de la otra y cuales son los intereses que le impiden hacerlo

Utilizar preguntas abiertas (quién, donde, cuando)

Evitar utilizar la pregunta ¿por qué?, puede provocar que la otra parte se ponga a la defensiva, pues parece que se le pide justificación.

Utilizar preguntas cerradas (respuesta si o no) cuando se busque corroborar un compromiso hacia algo.

Algunos ejemplos de preguntas

¿Que es lo que les preocupa?

¿Cómo definirían el problema que vamos a tratar de abordar?

¿Cuéntame que ha sido para ti lo fundamental en el problema?

¿Como creen que empezó?

¿Como se sintió en ese momento?

¿Cómo cree que se sintió X en ese momento?

¿Cual es vuestra opinión sobre los abuelos y el contacto con sus nietos?...

Solo asi queridos amigos, podemos ver que nuestro trabajo en el futuro aun cuando se basa en los conflictos, es apasionante y nos lleva a conectar con otra perspectiva totalmente distinta… donde lo recio, lo angustioso, lo antagónico o la situación desgraciada, sea motivo de trabajo y de crecimiento.

El conflicto, un motivo de crecimiento