viernes 14/5/21

No merecemos esta oposición

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España y el resto del mundo seguramente estén viviendo la mayor crisis desde la Segunda Guerra Mundial. El COVID-19 nos está poniendo a prueba a todos los seres humanos y nos está exigiendo un esfuerzo tremendo, especialmente a los que están en primera línea de batalla como son los sanitarios, los científicos, los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, las Fuerzas Armadas, agricultores, personas que trabajan en los supermercados, transportistas, etc. a los que debemos mostrar nuestro más sincero agradecimiento. 

También deben quedar siempre en nuestra memoria las miles de víctimas que se está cobrando esta maldita pandemia pero dicho todo esto, quiero centrar mi artículo a quienes, en mi opinión, no merecen ninguna palabra de elogio por parte de la gente sensata de este país que es, seguro, una inmensa mayoría. Y me estoy refiriendo claro está a la Oposición. 

Y me refiero más a Partido Popular y a la ultraderecha aunque, empiezo a dudar si los de la calle Génova no están adoptando el peligroso comportamiento de los radicales sobre los que sustentan sus gobiernos autonómicos y algunos municipales porque por mucho que digan que quienes ejercen las labores de poder ejecutivo son ellos junto con Ciudadanos, lo cierto es que estos dos partidos serían minoría si no contaran con la inestimable ayuda del extremismo que representa la tercera fuerza política de nuestro país. 

Recuerdo unas palabras que pronunció en su día el añorado Alfredo Pérez Rubalcaba: “España no se merece un gobierno que les mienta” pues bien, aquellos que eran en ese momento gobierno, ahora son oposición. Es lo único que ha cambiado porque siguen mintiendo igual y además, sin ruborizarse. 

Muchos apuntan a Casado o a Abascal y es mucho más fácil que todo eso: el padre político de ambos es el que siempre ha estado detrás de la estrategia miserable y antipatriota del “que caiga España que ya la levantaremos nosotros” de Montoro que no es otro que José María Aznar

Pablo Casado no hace mucho tiempo que ha dicho que hay que alcanzar un acuerdo por la Sanidad Pública y cualquier persona sensata aplaude que diga esto el Presidente del Partido Popular, si no fuera porque lo propone la formación política que durante años se ha dedicado a recortar dinero público en ese ámbito a cambio de que coman terreno a ésta los negocios de emporios empresariales para privatizar este servicio (externalizar lo llaman).

Por cierto, ya que estamos hablando del Partido Popular recuerdo cómo en el pasado más reciente cuando las cifras del paro eran alarmantes, defendían que el irse a trabajar un español fuera de nuestro país era “movilidad exterior”. No olvidemos que esto pasaba en la Dictadura, donde miles de españoles tenían que irse de aquí no sólo porque se sentían perseguidos por pensar diferente al régimen franquista, sino porque aquí pasaban hambre y tenían que emigrar a países como Francia o Alemania para poder llevar una vida medianamente digna. Por eso, creo inmoral que un partido político que representa a millones de españoles diga cosas semejantes. 

Y sí, quiero que mi mensaje no sólo llegue a quienes piensan como yo, sino también a quienes no lo hacen, pues tienen el derecho a saber qué tipo de políticos tenemos aunque luego les voten. Por eso, creo que por ellos la Derecha debería reflexionar muy seriamente porque no creo que nada haga más felices a los españoles que todos los partidos de nuestro país llegasen a un gran acuerdo para salir de esta crisis cuanto antes, de la mejor forma posible y como dice acertadamente el Presidente Pedro Sánchez, sin dejar a nadie atrás. 

No merecemos una Oposición que obvia interesadamente que las competencias de Educación y Sanidad están transferidas a las comunidades autónomas en cuanto a gestión directa. Ya en el artículo de la semana pasada, hablé de cómo se articula la normativa referida a la Educación. 

Y es que con esa maniobra de dejación de funciones por parte de las comunidades autónomas donde gobierna el PP denota dos cosas: 

La primera, que olvidan interesadamente que España es un estado autonómico descentralizado. Es decir, que la Derecha sabe que hay competencias cuya gestión no es nacional sino por comunidades y queriendo delegar las funciones en el Gobierno Central, demuestran su clara incapacidad a la hora de gestionar lo que les compete que son la Educación y la Sanidad así como los servicios de Empleo. 

La segunda, es que lo que buscan delegando en el Gobierno Central competencias que les son suyas, es intentar desestabilizar al Ejecutivo de Coalición para ver si así pueden sacar réditos electorales. 

Y es que ya lo dijo Churchill: “el político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones”. Pues así actúa esta Derecha y a mi juicio, se equivoca y lo peor de esto, no es que piensen en las elecciones sino que precisamente en lo que no piensan es en el daño que están haciendo en el Presente a millones de españoles con sus dolorosas e irresponsables decisiones.

Esta pandemia está dejando al descubierto la fragilidad del sistema. Y es que estamos viendo lo impotentes que se sienten miles de profesionales de la Sanidad Pública al comprobar que no tienen los instrumentos necesarios ni adecuados para librar eficazmente la batalla contra el virus. Y es que no sólo hay que referirse a la falta de medios tecnológicos, también a la gravísima falta de personal, a la escasísima aportación pública a programas encaminados a la investigación para acabar con las enfermedades y es que no sólo el esfuerzo de la comunidad científica se centra en luchar contra el COVID-19 sino en poder dar con las terapias y tratamientos adecuados para acabar con enfermedades tan terribles como los distintos tipos de cánceres existentes, o la lucha contra el SIDA, o contra las llamadas enfermedades raras o enfermedades como la diabetes, la ELA, la esclerosis múltiples, etc. y mientras eso ocurre, el Partido Popular ha ido recortando todo el presupuesto que ha podido a la Sanidad Pública en general y a la investigación en particular. 

Y es que no creo que sea justo que se paguen cantidades ingentes en determinados temas y sin embargo, no se destinen a materias que de verdad importan. 

No merecemos a un político como Pablo Casado que nos dice ahora que se ofrece a buscar un pacto por la Sanidad Pública cuando durante años los gobiernos autonómicos de por ejemplo la Comunidad de Madrid ha hecho verdaderos destrozos que han hecho que por ejemplo, las listas de espera aumenten de manera escandalosa. Y a aquellos que claman porque haya una moción de censura en ese lugar, les recuerdo que el centro de las miradas no debe dirigirse al PSOE de Ángel Gabilondo porque, ¿alguien ha escuchado al señor Aguado decir en público a su socia Díaz Ayuso que esto no puede seguir así? Y mucho menos, hemos escuchado un ultimátum del vicepresidente a la presidenta. 

Menciono a Isabel Díaz Ayuso y la primera palabra que aparece en mi mente es desastre. Pero también puede ser incapacidad, inutilidad y tantas otras palabras que me hacen recordar una frase que creo que debería aplicarse cualquier político que se precie: “En la vida no hay que buscar ser importante sino útil” y es justo lo que pienso de Ayuso o de Moreno Bonilla y es que ellos deben tener presente que si su gestión no es útil entonces esos políticos representan en sí mismos un problema. Y lo son porque están ejerciendo como Oposición cuando lo que realmente son es Gobierno y conviene que alguien se lo recuerde. 

A los señores del PP de la Comunidad de Madrid y a la señora Ayuso en particular les quiero decir que no tienen un pasado al que contestar puesto que hace muchos años que no hay otro color político que el del partido de la calle Génova al frente de ese gobierno regional. Por tanto, no pueden echar la culpa a los otros. 

A los señores del PP de Andalucía por ejemplo les diría que ahora ya no son Oposición. Ya sé que lo han sido toda la democracia pero ahora, están al frente de la Junta de Andalucía a pesar de que, en palabras del señor Moreno Bonilla, no harían nunca un pacto de perdedores para llegar al poder. Lo dijo frente a una cámara de televisión. Una lástima, señor Presidente, porque quedó grabado lo que dijo y por mucho que quiera borrarlo, eso ya lo hemos visto millones de personas en nuestro país puesto que lo han pasado por los medios de comunicación muchas veces. 

Por eso, me parece indignante que no tengamos una Oposición leal que busque  acuerdos por el bien de los españoles, como en su momento sí hizo el PSOE en tiempos de Felipe González firmando los Pactos de la Moncloa o siendo uno de los partidos que redactó la Constitución Española, o firmando un pacto por las libertades y contra el Terrorismo en tiempos de Zapatero o posibilitando una posición común de España de cara a la Unión Europea cuando gobernaba Rajoy estando Alfredo Pérez Rubalcaba como Jefe de la Oposición. Y es curioso que la Derecha se dedique a sacar nombres de ex­-dirigentes socialistas ahora, cuando en sus tiempos les decían de todo y además, cometen la torpeza de hacer comparaciones cuando ellos están demostrando una nula colaboración con el actual Ejecutivo cuando los que tanto mencionan sí lo hicieron cuando el Estado así lo requería. 

Por todo ello, creo que la Política de nuestro país está huérfana de Oposición porque ejercerla no es oponerse a todo, sino también representar una alternativa clara de gobierno y eso se hace aportando ideas que ayuden al país para salir de los problemas. 

Reflexionen. Están a tiempo. Los grandes acuerdos que España necesita imperiosamente debe contar con su aportación. Y por cierto, cuando defiendan su postura, argumenten y no insulten ni falten al respeto, por favor. Les quita credibilidad y queda muy feo. Aprendan de Pedro Sánchez que hoy ha agradecido y alabado la labor de todos los gobiernos autonómicos sin excepción. En una crisis de esta terrible magnitud, importa salir fuertes, unidos y con el menor daño posible a la sociedad. No los colores. 

No lo olviden. 

No merecemos esta oposición