domingo 7/3/21

Islam y convulsiones | Parte 3

Por Francisco Díaz-Tendero | Volviendo al principio, las dos posturas contrarias manifestadas en "Las Redes", que mencionamos al principio, nos parecen incorrectas; como dijimos.

La del "buenismo" acierta en que son "personas normales" para todos los asuntos de la vida ordinaria y mientras estén en este ambiente y no hay por qué desconfiar de ellos ni marginarles de ninguna manera.

Pero lo probable es que, (al menos algunos), se marginen ellos mismos, por las razones antedichas.

Entre nosotros la Convivencia, (en general), depende cada vez menos de la religión. Ya no nos identificamos como "cristianos", incluso los que se consideran así mismos de esta manera. Nos consideramos españoles, franceses, alemanes, catalanes, andaluces, vascos... o de donde sea.

Lo de si somos religiosos o no, o de que religión o creencia, pertenece al ámbito de "lo particular", no de "lo social" y no se habla de ello, salvo en conversaciones muy intimas.

En el Islam no es así. Ellos son antes que nada "muslims". El país, la región, la ciudad, etc... son secundarias. No hay "ámbito particular"; no hay derecho a opinión propia.

Lo que sí cuenta en muchos casos es "la tribu, familia y fracción" que entre nosotros tampoco se menciona, salvo en conversaciones de cierta intimidad y solo referido a una o dos generaciones anteriores.

Respecto al trato con ellos lo que no podemos olvidar es que estas personas tienen el subconsciente "amueblado" de otra manera. Y, puestos en ambientes propicios, pueden cambiar de la noche a la mañana de una manera sorprendente como por arte de magia.

Basta que llegue un "imán" o cualquiera otro predicador que les recuerde que son "muslimes" y que tienen unas obligaciones con la comunidad para que todo cambie. Sobre todo con la idea de que sus enemigos naturales son los "nazarenis" (y los "njudits") que son quienes les atacan y roban todas las riquezas de sus países lo que les obliga a emigrar, y vivir pobremente. Además, desprecian todo lo que para ellos es importante y, probablemente están provocando la cólera de Dios... con sus vidas "impías"; que contradicen las enseñanzas de su Santo Profeta.

Esto es lo que ha debido pasar en Barcelona con esos chicos "normales" y en la flor de la vida, que han optado por suicidarse "para nada" causando un gran dolor a mucha gente que no les había hecho ningún daño por supuestos agravios colectivos a su comunidad. Dentro de la cual ellos no tienen ninguna independencia psicológica, ni ningún beneficio que esperar como dijimos antes.

Pero, la Segunda Postura, (la de que son "asesinos natos", etc...), que mencionábamos como aparecida en "Las Redes", tampoco tiene sentido.

Es cierto que la crueldad que pueden desplegar contra prisioneros, (por ejemplo), algunos "fanáticos" en sus países de origen, no tiene parangón en el mundo occidental; salvo casos como el de la época de Hitler cuyo comportamiento tampoco puede considerarse muy Europeo. Aunque ellos presumieran de ello.

Pero una de las cosas peores que podrían pasar, como dijimos al principio, seria esta postura agresiva contra ellos; que solo les daría la razón a los que quieren sembrar la discordia.

En esa línea de pensamiento no se puede pensar que el que no se manifiesten públicamente contra los atentados signifique que estén de acuerdo con ellos en su mayoría. Es una especie de "pudor" que les impide criticar, (y menos públicamente), a sus "hermanos musulmanes".

Probablemente, la mayoría, lamenta estas cosas porque, como decimos, "no son asesinos natos", y les preocupa el poder perder la "cierta estabilidad", que ha podido alcanzar su vida como inmigrantes que en cualquier caso, es mucho mejor de lo que podrían conseguir en sus países de origen en muchos años, quizá, generaciones.

Como dijimos al principio, sentimos la necesidad de documentarnos mas. Y, recientemente, hemos descubierto un par de fuentes que no tenemos bien exploradas, además, del citado Antony Pagden, en "Oriente contra Occidente", antes mencionado.

Una de ellas estaba en nuestra propia biblioteca. Se trata de un libro de Gustavo de Arístegui del año 2005 que, en aquella época tuvimos que dejar a medio leer y hemos reencontrado ahora. Se llama "La Yihad en España", con el subtitulo: "La obsesión por reconquistar Al Andalus".

A pesar de la simpatía o antipatía que nos pueda inspirar el autor; el libro es muy recomendable. No hay que olvidar perdió a su padre en un atentado...

El que escribe, sin querer compararse con él, (ni con ningún otro islamólogo), tuvo su pequeña experiencia de convivencia con esta cultura durante su estancia, de unos diez años, en el antiguo Sáhara Español como decíamos al principio y, en base a ello, puede comprender que, este autor, está muy bien informado y escribe muy ajustado a la realidad, no sólo en el comportamiento exterior de los musulmanes, sino que profundiza en lo que podríamos llamar su "configuración psicológica" que para nosotros es difícilmente imaginable y comprensible en los primeros contactos.

Como muestra una idea, (del libro de Arístegui), que resume mucho: El Islam se basa en tres divisiones o enfrentamientos: hombre/mujer, creyente/infiel, amo/esclavo.

La segunda fuente ha llegado a nuestro poder recientemente. La reseña aparecía en el diario "El país" del martes 17 de Noviembre de 2015. Se llama "Violencia e Islam" y su autor es Ali Ahmed Said Esber. Un poeta sirio de 85 años exiliado en Francia, donde se le conoce con el nombre artístico de "Adonis".

La entrevista, (en el periódico), es de Guillermo Altares; pero el libro también sigue el formato de entrevista. Aunque ahora la entrevistadora es una mujer, también musulmana, llamada Houria Abdelouaded; que es profesora de la Universidad de "Paris Diderot".

En ambas entrevistas hacen afirmaciones como “el ISIS ha encontrado un espacio en la mentalidad de algunos árabes, que viven en un nihilismo. Es necesario encontrar las raíces de esta influencia, y combatir al ISIS también con la cultura. No se puede hacer sólo con el ejército".

Nota: A esta conclusión habíamos llegado nosotros también por nuestra cuenta y experiencia...

También realizan los comentarios siguientes: "No hay ninguna diferencia entre los regímenes árabes, son todos tiránicos. Ninguno es democrático. No hay derechos humanos. Las mujeres se encuentran encarceladas en la ley coránica, la Sharia. Aunque es verdad que en Túnez se han producido algunos progresos, las mujeres no existen ni tienen su destino en sus manos".

"Todos los regímenes son una misma cosa: Tiranías, y sus opositores están hechos de la misma madera. Representan la otra cara de la misma moneda".

"La mayoría no tiene ningún proyecto para romper con la religión, con las tradiciones, ni con el confesionalismo."

"Se han centrado en el poder, en hacer caer un régimen encarnado por una persona. Cambiar a una persona y reemplazarla por otra no cambia nada. Desde 1950 han cambiado muchos regímenes, pero todo sigue igual..."

"...No puede haber una revolución árabe sin una separación total y radical entre la religión y la cultura, la sociedad y la política".

Nota: En esto creemos que, no solo nosotros, sino todo el mundo, fuera del Islam, estamos de acuerdo. Basta ver el resultado de "la Primavera Arabe" en la que se pusieron tantas esperanzas.

Nuestras Conclusiones:

Como resumen por nuestra parte: Es una cultura completa y absolutamente "colectivista", en la que lo individual no tiene cabida.

Todo se debe a la colectividad "Umma", encarnada en el dirigente del momento que siempre tiene un poder absoluto sobre todo y sobre todos, (vida y muerte incluidas).

Una de las cosas que más chocan a los occidentales es la no distinción entre lo que es política y lo que es religión. Lo que para nosotros está clarísimo, incluso con los regímenes más "integristas" en lo "nacional-católico" o "protestante".

Como se reconoce en el libro citado, para obtener algún progreso, (para ellos mismos), lo primero que habría que hacer seria separar la Religión de la Política. Pero, ésto es un empeño que parece imposible.

No hay una autoridad religiosa central; un "Papa" que pudiera convocar un "Concilio" o algo parecido en el cual se pudieran analizar las circunstancias  y tomar algunas medidas de mejora.

Lo mas parecido fue una asamblea "de notables", que reunieron los occidentales para que "autorizaran" la Segunda Guerra de Irak.

La autoridad esta distribuida a nivel Nacional con dirigentes que en muchos casos se suponen descendientes del Profeta pero cada uno de ellos, no quiere perder el elemento de autoridad que ello le proporciona.

Como dice el libro ninguno tiene planes para cambiar nada. Ninguna autoridad mundial como la ONU, sería reconocida; eso es cosa de "nazarenis"…

En opinión del que escribe nos debe hacer recapacitar pensando que no podemos hacernos idea, sobre lo que puede esperarse que hagan en el futuro; basándonos en lo que haríamos nosotros en las mismas circunstancias...

Lo que nos preocupa, en este, y otros casos similares, que vemos todos los días es que, en nuestras sociedades, no existe apenas consciencia de estas diferencias.

Al menos en la población en general; que tiende a pensar que los habitantes, (y los directivos), de estos países, son personas "normales, como nosotros", solo que rezan, comen, visten, se divierten... de otras maneras y tienen otras costumbres, (algunas un poco "raras"), pero suponemos que, en las "cosas importantes", sus reacciones serán, mas o menos, como las que siempre hemos visto entre nosotros.

Esto es un gravísimo error por nuestra parte; que podría costarnos muy caro. Nos gustaría poder creer que estas lineas pudieran despertar una curiosidad que remendara algo esta carencia.

Islam y convulsiones | Parte 3