viernes 18/6/21

Reunión de los comunistas de Madrid en torno a sus secretarios generales

En un frio y sin embargo soleado domingo 6 de noviembre, un nutrido número de comunistas provenientes de numerosas Agrupaciones del PCM, se dieron cita en la céntrica Cafetería de la capital ‘El Jamonal’ para conmemorar el Aniversario de la Gran  Revolución de Octubre.

Presentado por la camarada Noemí Ruiz, miembro de la dirección federal del PCE, el Acto reunió, por primera vez desde la legalización del PCE (1977), a todos los Secretarios Generales del PCE  en Madrid, excepción hecha de nuestro ya fallecido camarada Simón Sánchez Montero y de los que lo fueron pero que dejaron de pertenecer al Partido ( Adolfo Piñedo, Pedro Díez, Juanjo Azcona y Rubén Cruz).

En primer lugar saludó el Acto Víctor Díaz Cardiel. En su enésima detención y mientras cumplía condena de cárcel, Víctor fue elegido responsable del PCE en Madrid en  la Conferencia clandestina del Partido de 1973.  Lo fue hasta 1978.

Seguidamente, saludaron brevemente los camaradas Angel Pérez (1992-1997), Justiniano Martínez (1997-2000), Juan Ramón Sanz (2000-2010) y Daniel Morcillo (2010-2014).   Finalmente, intervino el camarada Paco Frutos (Secretario General del PCE. 1998-2009).

Todos ellos destacaron el significado de la histórica gesta del pueblo ruso que, en condiciones enormemente adversas, fue capaz de derribar el sistema feudal-zarista y el ensayo  continuista del gobierno de Kerensky. Se inició así la primera experiencia de construcción del Socialismo que, desde el primer día y de forma crecientemente acentuada, sufrió las embestidas militares, económicas y políticas del Sistema Capitalista, nazismo incluido.

Asimismo se recordó la heroica defensa de Madrid que hace 80 años y con la firme determinación del “No pasarán”, protagonizó el pueblo de la capital ante el alzamiento militar del fascismo español y europeo contra la II República.

Y aunque convencidos de que “sin memoria histórica no existe futuro” el Acto no discurrió por el melancólico camino de la nostalgia. Bien al contrario.

Los oradores supieron enlazar las enseñanzas de la Revolución de Octubre y de la Defensa de Madrid con la extrema situación que atraviesan hoy el mundo, los pueblos y los/as trabajadores/as: la guerra, que magistralmente retrató Picasso en su “Guernica”, y que hoy se ceba principalmente contra los pueblos de Oriente Medio poniendo en alarmante peligro la Paz mundial; la caducidad del Capitalismo por su innata incapacidad de dar solución a las aspiraciones más elementales del género humano como son el empleo digno, la vivienda, la sanidad, la educación, la cultura, la protección social, las pensiones, la igualdad, la democracia y el bienestar; el auge de populismos extremos de derechas ante los cuales el oportunismo político del sistema fabrica sus propios populismos supuestamente “de izquierdas”; el surgimiento de un nacional-independentismo exclusivamente orientado a fracturar la solidaridad entre trabajadores y pueblos; y la lamentable situación de un PCE doblegado, que, aunque clandestino y perseguido, consiguió tener una potente voz propia ante los trabajadores y que hoy se ha quedado sin voz en la calle y en las instituciones, engullido en una “nueva IU” cada vez más licuada en la desclasada transversalidad de Podemos e instalada en la margen izquierda del caduco Sistema Capitalista.  

Ante tal compartido y doloroso diagnóstico, la pregunta latente entre todos los asistentes al Acto y a la que los oradores respondieron fue: “¿ Que hacer ?”.

Primero, y por complejo que sea, redefinir el proyecto comunista a partir de las nuevas realidades que en todos los órdenes genera la globalización mundial y  financiarizada del Sistema Capitalista.

Segundo, reconstruir la organización comunista, unida, combativa y capaz de ofrecer perspectivas transformadoras a la movilización social y de conquistar la confianza y apoyo de los trabajadores y capas populares del país.

Tercero, promover una audaz estrategia de Unidad de la Izquierda basada en un programa político común y respetuosa de la identidad y autonomía de cada una de sus partes. Una cosa es promover la Unidad y otra bien distinta es entregarse y disolverse.

Para finalizar, reproduciré una afirmación por todos/as compartida: “los aquí reunidos formamos parte de las “jóvenes promesas del futuro”, sencillamente porque somos portadores de una perspectiva de emancipación para los trabajadores y pueblos de España”.

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Reunión de los comunistas de Madrid en torno a sus secretarios generales