sábado 15/5/21

Un nuevo “mapa político” para la izquierda

Las movilizaciones ciudadanas en España (mareas de “todos los colores”) y las diferentes huelgas y luchas...

La actual política, económica y social del PP no solo ha quedado deslegitimada, sino que se abre un nuevo proceso de contestación ciudadana

Las movilizaciones ciudadanas en España (mareas de “todos los colores”) y las diferentes huelgas y luchas sindicales en la Unión europea (UE) que han tenido lugar en los últimos años de crisis han dado sus primeros resultados, con motivo de las Elecciones al Parlamento Europeo (PE): Rechazo de las políticas de austeridad (con más paro, precariedad y pobreza, recortes sociales, devaluación salarial, deuda…) que reiteradamente se han practicado de manera antidemocrática desde “la Troika” (Comisión Europea, BCE y FMI), especialmente contra los “países deudores del Sur”, seguidas sin contestación en España por los dos últimos Gobiernos.  

Es verdad que el PSOE ha perdido 5 puntos respecto a las Elecciones Generales de 2011 (cerca de 800.000 votantes) y 15,7 puntos en relación a las Elecciones al PE de 2009 (más de 2,5 millones de votantes). Además de la “lectura” que supone el escaso protagonismo del PSC en Catalunya (pérdida de 22 puntos, y 352.000 votos, respecto a las Elecciones PE del 2009). Sólo cabe destacar un único aspecto electoral positivo de este proceso: la resistencia al PP en Andalucía (10 puntos más que el PP), Extremadura y Asturias. Resultados preocupantes… Malos resultados, “sin paliativos”, según los dirigentes socialistas Alfredo Pérez Rubalcaba, Elena Valenciano y Joaquín Almunia, entre otros.

Pero, no es menos cierto que el PP pierde más de 2,6 millones de votos (16 puntos de caída), respecto a las Elecciones al PE de 2009 y 6,8 millones de votos (18,5 puntos) en relación a las Elecciones Generales de 2011. De forma que, contra las “huecas palabras” de los dirigentes del Gobierno, afirmando su “victoria”, la actual política, económica y social del PP no solo ha quedado deslegitimada, sino que se abre un nuevo proceso de contestación ciudadana.

La “lectura política” de las Elecciones al PE es que no ha ganado el PP, ha ganado la izquierda con más de 6,7 millones de votos, frente a sus 4.054.703 votos. Estos resultados han sido capitalizados por IU y PODEMOS (especialmente en Madrid que pasa a ser la tercera fuerza política, por delante de IU). Al tiempo que se ha dado un “gran golpe” al bipartidismo PP-PSOE (49,05% frente al 80% en 2009 en el proceso de Elecciones al PE), las mayores consecuencias son para el PSOE, debido a su rotundo y claro retroceso electoral por la “transferencia de votos” (2,2 millones) hacia las formaciones políticas a su izquierda.

Pero, la “gran coalición” también está herida en la UE. La pérdida de 72 Eurodiputados (63 por parte del Partido Popular Europeo –PPE- y de 9 por los Socialistas y Demócratas Europeos –SDE-), deja un nuevo PE sin aquella “hegemonía”: Tendrá el 53% de Europarlamentarios Conservadores y Socialistas, frente al 63 % en el PE de 2009. Por otra parte, el nuevo PE aparecen “Otros, nuevos” eurodiputados (67), anti europeístas y populistas franceses ((FN); Reino Unido (UKIP), Dinamarca, Holanda, Grecia… que, con el ascenso de Syriza en Grecia, IU y PODEMOS en España, dará lugar a un PE muy polarizado. Esto, debería dar lugar a pensar en otro candidato alternativo al conservador Jean Claude Juncker (firme defensor de las políticas de austeridad de Merkel y la Troika) como Presidente del PE, ya que los resultados de SDE y la nueva composición del PE no hará propicia la candidatura de Martin Schultz. ¿Una tercera vía?

En efecto. Se debería pensar en un candidato “más plural y social” que iniciara otra etapa de alternativa al “austericidio” neoliberal y que abriera una nueva etapa de confianza de los ciudadanos en la UE, con otras políticas económicas y sociales: crecimiento sostenible, progreso social, “soberanía de la política” frente a los mercados (¿quién decide?, ¿ante quién se rinden cuentas?...), con una potente voz de Europa en el mundo en defensa de los derechos humanos y del medio ambiente.

Se debe resaltar que ha votado más gente que en 2009 (45,84 % en 2014, frente al 44, 87% en 2009) quedando sin valor el razonamiento electoral de que la mayor participación favorecería al PSOE y perjudicaría al PP.  Menos mal que no se ha producido un “empate técnico” entre PP y PSOE, como deseaba el “aparato” del PSOE. Si no, adiós “regeneración”…!

En este contexto de “cataclismo político” en España: “gravedad de la situación social, territorial y política (del sistema)”, ha dicho Rubalcaba, en la mañana del 26 de mayo, ha anunciado su dimisión y la convocatoria de Congreso Extraordinario del PSOE para el 19 y 20 de julio próximo, trastocando el actual calendario de Primarias. Aparte de la “higiene democrática” que hubiera supuesto convocar una Comisión Gestora que garantizara la mayor neutralidad de este nuevo proceso, consideramos que, en este Congreso, el PSOE se enfrenta quizá a una última oportunidad de “regeneración”, asumiendo colectivamente:

1. El “balance negativo” de nuestra última etapa del Gobierno de Rodriguez Zapatero: errores en política económica (burbuja inmobiliaria, no prever la crisis…), fiscal, recortes, modificación del artículo 135 de la CE… corrigiéndolos en el futuro para recuperar la confianza de los ciudadanos: “Mucha gente lo está pasando mal. Y lo estaba con los socialistas en el Gobierno (de R. Zapatero)”, dijo Rubalcaba en la rueda de prensa.

2. Cambiar los contenidos de la política (redefinición estratégica del PSOE), alejándose del neoliberalismo y apostando por la “primacía de la política” y la forma de relacionarnos con los ciudadanos: movimientos sociales, sindicatos… asumiendo sus problemas y demandas frente a la pérdida de derechos. Profundizar las conclusiones de la última Conferencia Política: “Proyecto ‘a medias’ que la nueva dirección debe culminar” (Rubalcaba, respondiendo a la pregunta “¿En qué se ha equivocado?”).

3. Primarias abiertas generalizadas (hasta en ciudades de más de 100.000 habitantes)  sin aplazamientos, ni miedos a “dar la palabra y el voto a la gente”… Sin pretextos, cualquiera que sea el resultado del Congreso Extraordinario.

4. Afianzar la política de alianzas con la izquierda política y social en España, ante los graves problemas que nos acucian y en la UE, profundizando la Unión Social y la Unión política.

5. Cambiar equipos y personas, garantizando incompatibilidades (“puerta giratoria”), limitación de mandatos, acumulación de cargos… Recuperando la honestidad, sobriedad y coherencia de los socialistas, auténtica “marca” del PSOE (Pablo Iglesias).

Se trataría de evitar en España, con el PSOE, lo ocurrido con el PASOK en Grecia (8% de representatividad) y en la UE, evitando que el “modelo neoliberal a la americana”, arrase con el “patrimonio social” que tantos sacrificios ha costado construir a varias generaciones. ¡Otra politica económica, social y democrática se abre paso en España y en Europa…!

Un nuevo “mapa político” para la izquierda