domingo 18/4/21

¿Juego de miserables?

ILLA PSC

Breve lección de bolsa: Si usted cree que unas acciones que ahora valen, por ejemplo, 100, van a bajar próximamente, puede hacer lo que se llama “ponerse en corto”, es decir, jugar a que va a perder ese valor. En lugar de comprarlas, las pide prestadas pagando por ellas una fracción pequeña de su valor, por ejemplo 5, y las vende por su valor actual, 100. Se espera a que bajen, por ejemplo a 90. Las vuelve a comprar y se las devuelve a su antiguo dueño. Pues bien, como pagó, primero 5, luego ingresó 100 y más tarde pagó 90, ha ganado usted 5 por el hecho de que las acciones hayan bajado. Eso sí, usted se ha pasado un tiempo deseando fervientemente que esas acciones se estrellaran lo más estrepitosamente posible en el parqué. A alguien le puede parecer miserable pero es lo que hay y, de hecho, en algunos países y periódicamente, está prohibido hacer eso.

Ahora hablemos de las próximas elecciones catalanas y de Salvador Illa y analicémoslo desde el punto de vista del proceso independentista de Cataluña. Para los partidos interesados en que prospere ese proceso, Puigdemont (y pongo su nombre porque no sé, a día de hoy, como se llama su partido), ERC y CUP, no cabe duda de cuál es su posición ante la irrupción de Illa: que se estrelle en el parqué. Lógico y nada reprochable desde su punto de vista.

Otro análisis merece la postura de PP y Ciudadanos, partidos que se declaran defensores de la unidad patria y, obviamente, partidarios de que los partidos independentistas no vuelvan a formar gobierno en Cataluña (ni en ningún sitio). Es verdad que existen muchas posibilidades de que estos dos partidos, sobre todo Ciudadanos, pierdan votos que van a ir a parar al "nuevo" PSC, pero también hay algunas de que Illa pueda arrastrar votos de independentistas tibios. Y, con ello, podría, digamos podría, evitar la repetición del actual gobierno catalán.

No voy a pedir a estos dos partidos, PP y Ciudadanos que vayan pegando carteles de Illa por las paredes, pero sí quiero advertirles de que, con su campaña contra el ex ministro de Sanidad, pueden parecer más preocupados de defender sus menguantes votos que evitar "que se rompa España". Y, eso, a alguien, quizás no muy versado en el juego político, le puede parecer miserable.

El caso de Unidas Podemos y de su, casi, marca catalana, En Comú Podem, es distinto. Dada la complejidad de esos grupos políticos, y la habilidad que desarrolla su jefe supremo, es difícil explicar su actuación política. Pero hay algunos analistas que si lo hacen. De acuerdo con ellos, como Iglesias quiere ampliar, y no reducir, su peso político en el gobierno de coalición, necesita que su aportación, en forma de conector con ERC, no se minimice. Pero resulta que un triunfo de Illa puede, podría, significar un alejamiento de ERC del PSOE y, por tanto, del gobierno de coalición en España y reducir en este el papel de Iglesias. Bueno, por las mismas, podría aumentar al precisar de una mayor fuerza de conexión, pero así está hecho el tal análisis.

Por supuesto, si ese punto de vista fuera real, resulta que Iglesias trabajaría no solo contra el PSC, parientes de su socio de gobierno, el PSOE, si no, también contra la sucursal catalana de su color morado, En Comú Podem, para quienes Iglesias desearía un traslado de sus votos a ERC con el fin de aumentar su bagaje. En fin, ni quito ni pongo veracidad en ese juego tan complicado pero lo apunto.

En todo caso, Unidas Podemos tendría un atenuante respecto del proceso independentista porque nunca se han declarado hooligans de la "unidad de los pueblos y las tierras de España". Y, consecuentemente, otro derivado de que su objetivo no sea ese si no la revolución, en el más noble de sus sentidos. Y, si creen que esta puede acercarse si están ellos en el gobierno de España de una manera influyente, sumarse al "todos contra Illa" va a favor de fábrica. En este caso, no estarían jugando en corto si no a largo. Plazo. Lo que no impide que se les pueda tildar de miserables, aunque la verdad, es que de eso se les acusa hagan lo que hagan.

Por consiguiente, con tanta gente haciendo vudú en un caganer de Illa, al PSC solo le queda esperar a que ese "todos contra Illa" se vuelva como un boomerang y coopere a la jugada de haberle nombrado candidato a Molt Honorable.

Porque, realmente, Salvador Illa se merece ese título más que ningún otro de sus oponentes el próximo Dia de los Enamorados.

En mi opinión.

¿Juego de miserables?