miércoles 16/6/21

Las reformas necesarias, el gobierno capaz

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Cinco reformas complejas, difíciles, que requieren decisión política, rigor técnico, el mayor consenso político y social posible

Aunque en la presente campaña electoral se siga debatiendo de temas a menudo ficticios o secundarios, el próximo gobierno va a tener que afrontar importantísimos retos para el futuro de España y para la convivencia democrática de nuestra sociedad.

La transición energética, vinculada al cambio climático, adaptándose a las exigencias y calendarios que, afortunadamente, nos indican desde la Unión Europea, con las reconversiones e inversiones que va a conllevar, especialmente difíciles en algunas regiones y actividades industriales.

La modernización de nuestro sistema productivo, especialmente las pequeñas y medianas empresas, los retos de la digitalización y de la aplicación masiva del I+D+I, el reforzamiento de la actividad industrial, nuestra máxima inserción posible en el mercado global, siendo más competitivos, dinámicos e innovadores.

La reforma fiscal para financiar con suficiencia y equidad la mejora y sostenibilidad de nuestro sistema de bienestar social (la erradicación de la pobreza severa, la universalización de la atención a la dependencia, los nuevos retos de modernización de la asistencia sanitaria, la extensión de los servicios sociales y desde luego la consolidación del sistema público de pensiones), la mejora de nuestras infraestructuras públicas (equilibradas territorialmente, no contaminantes, y adecuadas a las demandas de movilidad de personas y mercancías).

La adecuación del sistema educativo a las nuevas necesidades de conocimiento y producción, que sea capaz de prever los cambios, con un sistema público de calidad, accesible a lo largo de toda la vida laboral y que sea un auténtico instrumento de promoción social e igualdad de oportunidades.

La reforma del sistema político constitucional, avanzando en la cohesión territorial, perfeccionando el modelo de financiación, evolucionando desde el actual sistema autonómico hacia un modelo federal.

Cinco reformas complejas, difíciles, que requieren decisión política, rigor técnico, el mayor consenso político y social posible, calendario razonable de ejecución y por supuesto agiles mecanismos de seguimiento y evaluación.

Cinco reformas que sin duda suscitaran reparos, oposición, inseguridad, en diversos ámbitos políticos, sociales y económicos.

Cinco reformas que exigen paciencia y confianza porque en determinados casos no se percibirán los resultados a corto plazo y habrá evidentes riesgos de costes electorales; de ahí la importancia de alcanzar el máximo consenso político y social, de hacer un profundo esfuerzo de pedagogía social, participación y transparencia y lograr que al menos una parte de los grandes medios de comunicación no jueguen a la frivolidad y a la demagogia a la que nos tienen acostumbrados.

Si compartimos que esos son los retos inaplazables de nuestro país, el siguiente paso es hacer un ejercicio mental de cual sería el gobierno más capacitado para llevarlos a cabo con garantías de éxito.

Poner caras, nombres y apellidos, al posible presidente del gobierno y a su consejo de ministros, tanto en clave de un gobierno monocolor como de una coalición gubernamental.

Cuando hace cinco años Mariano Rajoy nombró su gobierno, en mi blog reconocí (y entre mis amistades hubo a quienes no les gusto nada esa reflexión) que había ministras y ministros solventes, con trayectoria democrática y conocimiento del funcionamiento de un estado moderno y complicado como es el nuestro, más allá de que fueran claramente de derechas.

El grave problema es que Casado ha liquidado a la inmensa mayoría de aquellas políticas y políticos, sustituyéndolos por extremistas y/o personas que ya han intentado poner en marcha políticas neoliberales con nefastos resultados.

Aunque con características distintas, Ciudadanos ha arruinado en pocos meses las esperanzas que muchos tenían de que por fin íbamos a contar con un partido centrista, europeísta, moderado, moderno. También he escrito sobre esa ilusión de lograr al fin un centro derecha en la mejor tradición del norte y centro de Europa y reconozco que me equivoque. Ciudadanos, bajo la dirección de Albert Rivera ha emprendido un viaje a la pura y dura derecha, que seguramente le abocará a una frustración de sus expectativas y ojalá ese trauma le volviera a resituar en parámetros moderados y centristas.

¿Un gobierno de coalición de este PP y este Ciudadanos puede realmente continuar y acelerar la modernización de España y fortalecer su cohesión social e integración territorial? Y no digamos si encima necesitasen el apoyo de VOX.

Esto es lo que realmente tenemos que preguntarnos antes de ir a votar el próximo 28 de abril.

Las reformas necesarias, el gobierno capaz
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