sábado 15/5/21

Ultra Casado

pablo casado

Que Pablo Casado diga que Vox es un partido que aún no indica qué ideología tiene, es lógico, es parte de su historia partidista

Las elecciones andaluzas han dejado claro que los tiempos están cambiando. Hay tres aspectos, que deben servirnos para fijar criterios de cara al futro.

En primer lugar, que regeneración no significa reparar algo que está “degenerado” como interpretó, a mi modo de ver erróneamente, Susana Díaz, sino también mirar de forma positiva los impulsos de renovación que requieren los partidos políticos (que cabe recordar son el segundo problema de los españoles según las encuestas del CIS). Hay que regenerar de forma constante (como ya sabemos, la constante es el cambio) y establecer formatos de automatismo en las reglas de los partidos, evitando a toda costa, entrar en soluciones en caliente, que lleven a desgastar aún más la imagen de gestores públicos, y asimilarla más a intereses propios de los partidos.

Si un partido político tiene establecido en su orgánica que el plazo máximo para estar en un cargo público es dos legislaturas, es un buen inicio. Si además, invitamos a participar de la política a la ciudadanía sin carnet, será una segunda buena noticia. Y si establecemos que quien se ocupe de determinadas cuestiones que atañen a la ciudadanía, tenga una experiencia vital –fuera de la política o no, pero experiencia- tendríamos una tercera buena noticia.

En segundo lugar, que vamos a despejar aquella incógnita de saber si la derecha se ha fragmentado (separar en fragmentos más pequeños un mismo espacio) o ha generado un nuevo espacio de centro derecha real. Me explico, Ciudadanos se ha presentado dubitativo inicialmente en su posición ideológica, pero parece que se ha ajustado (ha encajado sus posturas) dentro del liberalismo como tesis principal ideológica. Para confirmar esta tesis, será sencillo comprobar cómo se mueve con la idea de apoyar un gobierno con VOX en su interior. Por el contrario, la derecha conservadora está muy bien representada con el PP, la derecha reaccionaria y de toda la vida, que se opone a los avances del progresismo y que quiere “conservar” los intereses de unos sobre los otros, es claro y evidente. Lo de Vox, partido de extrema derecha, que se ha desligado del PP (su líder viene de esta gran familia que comentaba antes) es un partido que servirá al PP, para sumar allí donde éste haya perdido espacio. Si Ciudadanos se sube a este carro, lamentablemente Aznar tendría razón en que la derecha se ha fragmentado –se ha separado por motivos electorales- pero son los mismo, buscan lo mismo. Si Ciudadanos no cae en la precipitación de entrar en ese juego y marca su propia pauta, ojo, que con un poco de tiempo y paciencia, acabará dando un golpe enorme al PP y seguramente a algunos votantes del PSOE más centrados. Se habrá creado la centroderecha. Lo demás, es derecha y extrema derecha. Pero esto, está por ver, máxime viendo la actitud de Ciudadanos con temas tan liberales de pensamiento, como el franquismo, donde se equivoca.

En tercer lugar, la famosa irrupción de Vox de la que muchos se muestran sorprendidos, es evidente que era parte de una crónica anunciada. Esta situación muestra y nos debe hacer estudiar con capacidad crítica, muchos detalles no menores. La pereza intelectual de la izquierda, tiene consecuencias enormes de desgaste y la derecha suele aprovecharlo muy bien. Si nosotros no nos ponemos a dar una solución –de izquierdas- a los problemas derivados de las guerras, hambrunas, dictaduras, etc…, que conllevan desplazamientos del territorio de grandes grupos de personas en condiciones terribles y no entramos a estudiar y combatir con fuerza esta situación –como digo- terrible para tantos seres humanos, estaremos haciéndole el juego a la derecha.

El trabajo, la gestión de los problemas, es parte del servicio público que hemos de hacer, dejar que las cosas fluyan por sí solas, es parte del Laissez faire et laissez passer, que por cierto, es patrimonio de la derecha. Los hechos son más que evidentes.

Que Pablo Casado diga que Vox es un partido que aún no indica qué ideología tiene, es lógico, es parte de su historia partidista. El ultra Casado está a punto de crear el nuevo espacio de Ciudadanos –por el ansia de coger el trofeo de Andalucía- y si esto ocurre, será el principio del fin del PP como partido hegemónico de la derecha, pues el espacio que abre a la centroderecha, será su tumba. Habrá que esperar a ver cómo sucede este proceso. Este movimiento sutil, condicionará nuevos pactos a nivel nacional.

Ultra Casado