martes 22/6/21

La luz: cuando un servicio público se vuelve negocio

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La gran nevada y ola de frio ha puesto encima de la mesa una de las graves deficiencias del Reino de España, que con los años no solo se resuelve, sino que se agrava, el de la energía eléctrica, su precio y su propiedad.

Si hay algo que la legislación española en general no protege es el bien común. Si hay algo que las leyes del Reino de España salvaguardan por encima de todo es la propiedad privada. Las dificultades legales del estado para recuperar propiedades públicas o de la ciudadanía al objeto de defenderse de propietarios privados que les someten u extorsionan son tremendas, por no decir imposibles. Cuando está en manos del Congreso resolver esta situación. Luego no hay voluntad política.

Las empresas eléctricas prestan un servicio público, por tanto no debieran ser algo inaccesible para personas que sufren abusos o por pobreza no pueden pagar recibos de usura. Sin embargo el estado lleva décadas haciendo dejación de funciones a la hora de proteger a ciudadanas y ciudadanos de abusos o por ejemplo años sin revisar las concesiones privadas a saltos de agua que generan energía eléctrica y están caducando.

El 1 de Abril de 2014 el gobierno Rajoy inventó un modelo farragoso de factura eléctrica con el único objetivo de salvaguardar los intereses de las compañías eléctricas privadas y darles carta blanca al objeto de establecer los precios de la electricidad en régimen de oligopolio y con unas subastas de precios más falsas que un “duro amadeo”. Desde 2014 nadie ha tenido el coraje político ni el sentido de la justicia suficiente como para cambiar el sistema de precios. Encima los consejos de administración de las compañías eléctricas privadas están cuajados de  ex altos cargos de la administración, exministros, expresidentes, que hacen presión a sus compañeros de partido a saber el PPSOE, al objeto de defender los intereses privados y el negocio más inmundo y mafioso que existe en el Reino de España a pesar de que perjudica no solo a los pobres, las clases obreras y populares, sino también a empresas industriales y de servicios.

La Zona Norte de Granada, la Cañada Real o las seis mil viviendas de Sevilla… solo tienen una solución fiable, la nacionalización del sector eléctrico

El frio de este invierno-coronavirus-nevadas, ha provocado que al estallar el escándalo de los precios de la luz por sus exagerados incrementos, se ha alzado la voz y conocido de algunos barrios humildes, obreros y/o pobres con mucho tiempo de cortes de luz y graves deficiencias que han podido conocerse o recordarse. Hay un caso paradigmático que son los barrios de la Zona Norte de Granada que llevan años con cortes de luz diarios y de varias horas. La excusa de ENDESA empresa privatizada de energía eléctrica, son los enganches ilegales para los cultivos de marihuana. Esta excusa se ha extendido por parte de las compañías privadas al objeto de justificar los cortes de luz parciales o totales y se producen en otros barrios obreros del estado español en puntos de Cataluña, Andalucía o en el caso de la Cañada Real de Madrid y Rivas y en comarcas rurales de todo el estado.

En el caso  la Zona Norte de Granada la mayor parte de sus moradores tienen contrato, pagan sus recibos a pesar de los cortes y que estos no son de hace unos meses o días, sino de años. Años en los que una Junta de Andalucía con dos partidos en el Gobierno o tres pues Izquierda Unida también gobernó, no hicieron nada por enfrentarse a la todo poderosa ENDESA a la que temen y adulan a pesar de los protestas vecinales.

Hay además otro problema que denunciar y es que las compañías eléctricas privadas chantajean legalmente y obtienen sus beneficios a base de no renovar sus líneas y tendidos, que son de su propiedad en gran parte de España. La provincia de Granada lleva años con unas redes tercermundistas y unas carencias terribles, pero la cobardía de todas las administraciones se nota. A mayor abundamiento, muchas de las instalaciones, transformadores y tendidos, (la inmensa mayoría) son pagados por los vecinos, empresas, urbanizadores, ayuntamientos, pero luego estos de forma obligatoria se los entregan a las eléctricas que pasan a ser sus propietarias y abandonarlos a su suerte al objeto de que solo les rindan beneficios. Es decir las eléctricas son empresas a las que sus canales de distribución se los pagan los mismos que son sus clientes. Demencial. Escomo si a un tendero los clientes tuvieran que pagarle por adelantado el mostrador ola máquina de cortar fiambre para abrir la tienda.

Para acabar con la cuadratura del círculo lo que debieran ser los órganos de control y organización del mercado eléctrico y su base de conducción del producto eléctrico también han sido privatizados, es decir en la Red Eléctrica Española el estado solo posee un 20% y en la OMEL que es el organismo regulador del mercado, también ha sido privatizado. Sucesivos gobiernos del PP y del PSOE han ido privatizando todo y dejando en manos del capitalismo el servicio público de la luz a cambio tan solo de hacer millonarios a unos cuantos ex dirigentes sin moral ni escrúpulos.

Sabido es que cualquier privatización solo perjudica a sus usuarios y que las privatizaciones solo perjudican a las clases populares que se convierten en clientes cautivos de las empresas y servicios privatizados. Las privatizaciones no solo no defienden el interés general sino que son actos criminales de robar lo que es de todas y todos para que otros hagan negocios a nuestra costa. La corrupción institucionalizada en el Reino de España tiene en las privatizaciones su principal pozo de mierda.

La Zona Norte de Granada, la Cañada Real o las seis mil viviendas de Sevilla… solo tienen una solución fiable, la nacionalización del sector eléctrico. Habrá movilizaciones en los barrios, las hay, se podrán conseguir algunas victorias parciales, se pondrán denuncias y querellas pero si el sector eléctrico no pasa a ser público no habrá avances en calidad ni justicia, ni nada. Las soluciones parciales pueden ayudar; que los ayuntamientos monten empresas de comercialización eléctrica puede ser beneficioso pero al final solo la nacionalización será lo que resuelva y garantice el respeto por el medio ambiente. Diga lo que diga la mentirosa ministra del ramo y protectora de las eléctricas, ni es cierto lo de los 4 € en el recibo, ni hará nada. El PP miente como bellaco cuando do se queja de una situación que ellos han provocado. Pero la cobardía del gobierno es palmaria, fomenta la injusticia y protege la extorsión de las eléctricas. Si Pablo Iglesias levantará la cabeza los echaba a gorrazos, claro que este PSOE no es sino una escisión del partido que fundó.

La luz: cuando un servicio público se vuelve negocio