domingo 20/6/21

Añadir vida a los años añadidos a la vida

Hay una preciosa expresión que aparece al inicio de la Resolución n. 46/91 con la que, el 16 de diciembre de 1991, la Asamblea General de la ONU aprobó los principios sobre los ancianos: “añadir vida a los años añadidos a la vida”. Algo más que supervivencia, como bien se ve. Y “añadir vida”  significa en primer lugar que el anciano no puede ser objeto de una progresiva reducción de sus derechos, lo que violaría la prohibición de discriminar basada en la edad, y que le empujaría poco a poco hacia condiciones de pauperización, de exclusión, hasta hacerle asumir las condiciones de una “no persona”. Es lo que sucede cuando con el paso de los años se le excluye a los pertinentes cuidados y tratamientos médicos, o se le impone la sumisión  a formas de control cada vez más fuertes, como ocurre en muchas residencias, auténticas cárceles. La persona del anciano desaparece y se le sustituye como una “cosa”  a la que a pesar de todo se le puede sacar beneficio.

Los distintos principios de la  Resolución citada están dividido en varios apartados. Independencia. Participación. Cuidados. Autorrealización.  Dignidad.

Me fijaré en el de Cuidados, Las personas de edad deberán tener acceso a servicios de atención de salud que les ayuden amantener o recuperar un nivel óptimo de bienestar físico, mental y emocional, así como a prevenir oretrasar la aparición de enfermedades.Las personas de edad deberán tener acceso a servicios sociales y jurídicos que les aseguren mayoresniveles de autonomía, protección y cuidado.

Y en el de Dignidad, Las personas de edad deberán poder vivir con dignidad y seguridad y verse libres de explotación yde malos tratos físicos o mentales.Las personas de edad deberán recibir un trato digno, independientemente de la edad, sexo, raza oprocedencia étnica, discapacidad u otras condiciones, y han de ser valoradas independientemente desu contribución económica.

Podríamos también recurrir a determinados artículos de nuestra Carta Magna, que legitiman los derechos de los ancianos, pero renuncio a ello por su incumplimiento, como en otros muchos derechos; al trabajo, la vivienda… Acudir a la Constitución me parece un escarnio.

Este encabezamiento parece muy adecuado para denunciar la situación de muchos ancianos en muchas residencias españolas, donde se está cebando cruelmente la pandemia del coronavirus. Los aparcamos en ellas, y de vez en cuando hacemos la visita de rigor, cuando la hacemos, sin que  por falta de interés conozcamos qué está ocurriendo dentro de ellas. Y mucho menos la sociedad en su conjunto. El progresivo envejecimiento de la población española ha convertido en un buen negocio las residencias para ancianos. Ha tenido que ser el coronavirus para salir a la luz esta gravísima situación en muchas de ellas.

En este mismo medio se publicó una entrevista a Luis de Páramo, pensionista y miembro de “La Marea de las Residencias”, con un titular muy explícito. El Negocio de las Residencias de Mayores. En 2018 el nicho de las residencias facturaba unos 4.500 millones de euros y la demanda va en aumento.Luis de Páramo denuncia la precariedad en las residencias, así como  que quiénes están detrás de este negocio son fondos buitres. No conocía esta situación, aunque la intuía.Luis de Páramo, indica que desde la Marea de Residencias, venimos reclamando que se promulgue una Ley de Residencias a nivel estatal, que se cree un consejo de familiares en cada residencia, para velar por los intereses de las personas más vulnerables, similar a las AMPAS escolares y aumentar las ratios de personal, y se incremente el número de residencias públicas, en la Comunidad de Madrid hay 25 residencias públicas, frente a las 220 concertadas y más de 200 privadas.

Totalmente de acuerdo con Luis de Páramo. Allí donde ve negocio el capital entra a saco. Mas, deberíamos tener claro, todavía algunos cenutrios duros de mollera parece que no lo entienden, que si un servicio fundamental, cual es en este caso, la atención adecuada a los ancianos cae en manos privadas, las consecuencias no nos deben sorprender. Eso sí, la derecha gobernante está obsesionada morbosamente con privatizar del sector público todo lo que se le ponga a tiro. Sus objetivos según los gurús de la economía: el aumento de la eficiencia, de la competencia en el mercado y mejora de las finanzas públicas.

Nos dicen que es mayor su eficiencia, prestando igual o mejor servicio con un menor costo. Falso. Numerosos estudios demuestran que al privatizar la prestación de un servicio público hay que pagar, además del coste del mismo, el beneficio del que lo presta. Esto encarecerá su costo, a no ser que la empresa privada tome medidas para rebajarlo, como pagar menos a los trabajadores, reducir personal, que sea menos cualificado, o proporcionar solo prestaciones baratas, lo que perjudicará su eficiencia. Es de cajón.Lo acabamos de comprobar en las Residencias, especialmente en las de la Comunidad de Madrid, ya que en algunas de ellas aparecían ancianos, que llevaban muertos varios días.

Viene bien recordar al respecto las palabras del gran Saramago:

“De regreso de un viaje a Bolivia y Argentina mis cuñados traen el periódico Clarín con la noticia de que va a ser presentada al parlamento peruano una nueva Ley de Turismo, que contempla la posibilidad de entregar la explotación de zonas arqueológicas importantes como Machu Picchu y la ciudadela preincaica de Chan Chan a empresas privadas mediante concurso internacional. A mí me parece bien. Que se privatice Machu Picchu, que se privatice Chan Chan, que se privatice la Capilla Sixtina, que se privatice el Partenón, que se privatice el Pórtico de la Gloria, que se privatice la cordillera de los Andes, que se privatice todo, que se privatice el mar y el cielo, que se privatice el agua y el aire, que se privatice la justicia y la ley, que se privatice la nube que pasa, que se privatice el sueño sobre todo si es diurno y con los ojos abiertos. Y, finalmente, para remate de tanto privatizar, privatícense los Estados, entréguese de una vez por todas la explotación a empresas privadas mediante concurso internacional. Ahí está la salvación del mundo. Y, metidos en esto, que se privatice también la puta que los parió a todos”.

Además de conocer estos datos muy explícitos y dramáticos, la entrevista me ha servido para conocer la existencia de la “Marea de las Residencias”, algo que ignoraba. Otra marea más, además de la “Verde” en defensa de la enseñanza pública; la “Blanca” en defensa de la sanidad pública; la “Granate” formada por emigrantes del Estado español y simpatizantes, cuyo objetivo es luchar contra las causas y quienes han provocado la crisis económica y social que les ha  obligado a emigrar, y que luchan sobre todo por la abolición del voto rogado. Aquí en este país, allí donde metes la mano la sacas manchada de estiércol. A este paso pronto se van acabar los colores para tantas mareas.

De la página digital de la Marea Residencias aparece el siguiente COMUNICADO MAREA DE RESIDENCIAS de 28 de Marzo de 2020, que reproduzco tal cual y que debería servir de motivo de reflexión a la sociedad española. La sociedad española ignora muchas realidades. Yocomo español me siento profundamente avergonzado y también responsable tras su lectura. ¿Cómo es posible que estos hechos ocurran en España, país quesegún los datos de 2018 del Fondo Monetario Internacional (FMI), la economía española se sitúa en el puesto 14?

Ahí va:

Ante las cifras que se están dando de fallecidxs y contagiadxs por COVID 19, exponemos:

Respetando el dolor de Familiares y amigos de lxs fallecidxs, el profundo castigo psicológico que sufren lxs trabajadorxs y deudos y el cansancio físico y mental al que estamos sometidos muchxs de nosotrxs. Creemos que es el momento de poner nombre a los culpables de esta situación, tan inhumana como predecible.

Las políticas privatizadoras que se han estado llevando a cabo, precarizando el sector y  la sociedad en general, han servido sin embargo para aumentar las cuentas de beneficios de las empresas adjudicatarias, a costa de recortar en dignidad y medios a todo el colectivo.

La dejación de funciones por parte de las distintas administraciones es otro factor importante a tener en cuenta, así como la nula respuesta a las múltiples quejas, reclamaciones y reivindicaciones que desde todos los puntos del Estado, han llegado a las mismas.

La gestión de los recursos sociales en base a decretos “muchas veces, cuanto menos, sospechosos”, han hecho de este sector un mercado suculento para los fondos de inversión y similares, así como para pequeños empresarios  “De Zona”.

Esta situación lleva siendo denunciada desde hace mucho tiempo, de forma masiva, en todas las Comunidades, siendo desoída por las distintas administraciones.

NO, el LUCRO no puede ser más importante que la DIGNIDAD de las PERSONAS.

"Todos", por acción u omisión, hemos formado parte del engranaje de un mecanismo diabólico. Una sociedad acomodada que ha preferido retirar la mirada, para no ver el problema, "algunos" medios que, buscando sensacionalismo, han señalado al culpable equivocado, sin apuntar al verdadero.  Abandonando a su suerte a cientos de miles de personas en situación de  Dependencia, la MAYORÍA con Edad Avanzada, más no queremos olvidar a los grandes dependientes y otros colectivos que están pasando por la misma situación, y a cuyos familiares el Estado se comprometió a velar hasta el final, siendo este el garante de su dignidad y de su vida.

Exigimos una exhaustiva auditoria de este modelo de gestión, inhumano y degradante.

Es preciso y Urgente, la elaboración inmediata, de una LEY DE RESIDENCIAS ESTATAL que elimine las desigualdades sociales y prestacionales que se producen dependiendo de donde habites. Que unifique criterios y ponga orden y concierto en un sector altamente privatizado (85%).

En estos momentos de Alarma Nacional, hemos visto como allegados, parientes, padres, madres  e hijxs estaban incomunicados con sus familiares y como no han podido despedirse de ellxs con un mínimo de decencia. La Dignidad ya la pusieron ellxs en su conjunto y como personas. Sistemas que ya se estaban demandando con anterioridad.

No queremos olvidarnos, tampoco, de todas esas Fundaciones y Congregaciones que han hecho de este modelo su modo de auto subsistencia, basándose en una piedad o moral, que se ha demostrado falsa en momentos difíciles.

TODXS NACEMOS, VIVIMOS y MORIMOS siendo dependientes y es esa dependencia y el cuidado de la misma, la que nos da valor como Sociedad.

No es justo, que las personas que nos criaron y educaron, los que recogieron un país en ruinas, los que con su esfuerzo nos dieron los Derechos que ahora defendemos, sean y hayan sido abandonados a su suerte.

No parece de recibo, que hayan sido los familiares, la mano de obra necesaria para cubrir los continuos  incumplimientos de ratios de trabajadorxs, en vez poder usar esos momentos para solaz  y acompañamiento de los suyos.

Igualmente en la página de la Marea de Residencias, aparece una carta plena de emoción y de dramatismo titulada No me conviertas en dinero, de Pilar Palao, Presidenta de la Asociación Española por la Dignidad y Derechos de los Adultos Tutelados (AEDAT). Aquellos que estemos preocupados por los ancianos, deberíamos leer.

¡Vaya manera de añadir vida a los años añadidos de la vida!

Añadir vida a los años añadidos a la vida