sábado 19/6/21

Una critica al legado de Zapatero

Zapatero ha sido el presidente más atacado de la historia democrática española por los sectores más ultramontanos de la derecha y de los sectores fácticos, como la Iglesia. En este artículo pretendo hacer una valoración de su labor como presidente del gobierno. Ha sido, a mí entender, junto a Aznar un presidente cuya capacidad intelectual no ha destacado en ningún sentido.

Zapatero ha sido el presidente más atacado de la historia democrática española por los sectores más ultramontanos de la derecha y de los sectores fácticos, como la Iglesia.

En este artículo pretendo hacer una valoración de su labor como presidente del gobierno. Ha sido, a mí entender, junto a Aznar un presidente cuya capacidad intelectual no ha destacado en ningún sentido. Otro de los problemas, que ha tenido y es un reflejo de lo anteriormente dicho, es la formación de equipos de asesores muy mediocres en todos los campos, buscando más su adulación personal que análisis variados y consistentes. Sirva como ejemplo su equipo asesor económico que ha sido monocolor y de un radicalismo neoliberal que sorprende en un presidente “socialista”.

Personajes como David Tanguas, que como hemos visto recientemente, su ultra neoliberalismo ha sido rechazado hasta por la CEOE, junto a otros personajes como Miguel Sebastián o Jordi Sevilla de conocido neoliberalismo.

Este equipo que formó, es el que nos ha llevado al mayor desastre económico conocido. No se enteraron de la crisis, después la minimizaron y posteriormente sólo tomaron medidas de corte neoliberal, que ha servido para hundirnos más. Para finalizar estos despropósitos, aceptó el mandato exigido por Merkel, en mayo de 2010, y sistemáticamente se ha negado a explicarlo a la sociedad.

Su único modelo ha sido el denominado social-liberalismo, que es una copia del modelo británico de la Tercera Vía. Cuando llegó al poder, no sólo no rectificó la injusta política económica de Aznar, sino que la profundizó. Así para él, bajar los impuestos era ser de izquierdas y siguió con la senda de recortes a los ricos, aceptando una fiscalidad injusta e insolidaria, que ahora estamos sufriendo. Sirvan como ejemplos, que en plena crisis económica suprimió el impuesto de patrimonio o como el Impuesto de Sociedades que en el año 2006 representaba el 4% del PIB de recaudación fiscal y ahora escasamente llega al 1,5%.

No sólo no paró la burbuja inmobiliaria, que creó Aznar, sino que la fue aumentando hasta llegar al caos actual. No hay nada más injusto en una sociedad que el incumplimiento de las leyes fiscales. En el último año de su gobierno, la defraudación fiscal rondó los 70.000 millones de euros. Nunca ha pretendido luchar contra ella, porque mayoritariamente son las clases ricas las que la hacen. Tampoco ha luchado contra la economía sumergida, que según los últimos datos ronda el 23%.

No ha tenido una política industrial, destacando frases como “que la mejor política industrial es la que no existe”. Así nuestra industria se ha resentido. Se ha carecido de una política energética coherente, llena de continuos vaivenes y medidas contraproducentes. Se ha permitido todo a las empresas eléctricas, desde el saqueo en el precio de la energía, que es un escándalo, a saltarse las mínimas normas de seguridad nuclear. Sirva como ejemplo que en uno de los últimos consejos de ministros, se subvenciona a la energía nuclear e hidráulica (para vergüenza de Rubalcaba y Chacón ¿Es esta la renovación del PSOE?). Se ha negado sistemáticamente a poner impuestos a la energía nuclear e hidráulica como han hecho incluso otros partidos de la derecha europea.

Se han realizado casos de intrusismo empresarial como lo de Endesa, que para más gloria española ha acabado siendo de ENEL, el monopolio estatal italiano o la utilización de Sacyr en Repsol.

Ha seguido con la política de Aznar de desregularización del sistema financiero, de privatizaciones, dejando al sistema privado sin apenas controles. Nombró a Fernández Ordóñez como presidente del Banco de España, personaje de lo más inepto conocido, pues su ineficacia  ya nos ha costado 120.000 millones de euros y a ellos habrá que añadir otros 50.000 millones más con la CAM, Unim, Caixa Galicia, Caixa Cataluña…, más otros 50.000 para el saneamiento por la cuestión inmobiliaria.

¿Por qué Zapatero no hizo pública la carta que le mandó Trichet- Fernández Ordóñez dándole las órdenes de que debía hacer?

Una de las características más clara de Zapatero ha sido ser muy fuerte con el débil y muy débil con el fuerte. El caso más claro ha sido su actuación con la Iglesia. Se ha olvidado de la ley de libertad religiosa, cuestión mínima para dar pasos en la consolidación del Estado aconfesional, que marca la Constitución para la separación Iglesia-Estado.

Se ha negado a denunciar el Concordato, que como reconocen la mayoría de la abogacía es anticonstitucional. No sólo no ha acabado con la subvención del Estado a la Iglesia por medio del IRPF, sino que la ha mejorado y les ha dado más dinero. Se ha olvidado de hacer pagar a la Iglesia por sus bienes inmobiliarios, que suponen unos 1.200 millones de euros anuales (el PP con el nuevo IBI también se ha olvidado de esto), como se le reclama desde la Unión Europea. Ha aumentado los conciertos educativos y ha permitido que colegios del OPUS segreguen por sexos en claro incumplimiento legal y se ha callado.

En política exterior, tuvo un primer paso  importante con la retirada de las tropas de Iraq. Desde ahí ya no ha existido política exterior coherente. Se ha hablado de derechos humanos, de la Alianza de Civilizaciones, sin embargo su práctica ha sido todo lo contrario de lo que propugnaba. Ha realizado una política exterior de sumisión  ante los norteamericanos. Lo último ha sido la entrega de la base de Rota para el escudo de misiles norteamericanos, en noviembre de 2011 (Chacón, Chacón, ¿dónde esta la renovación del PSOE?). Nunca se había hablado más de derechos humanos pero nunca se había vendido tantas armas como con los socialistas; por ejemplo las bombas de racimo que usó Gadafi contra su pueblo fueron vendidas durante el gobierno de Zapatero.

Una de las características de Zapatero es hacer lo que se denomina “ la izquierda de salón”, es decir, discursos de derechos humanos, bla, bla, bla pero su práctica era de sumisión total a intereses, que no son los de España sino de entes privados como Repsol, Telefónica… Muchas veces no sabíamos si el ministro de Asuntos Exteriores era Moratinos o Antonio Brufau (Repsol).  

Muy escandaloso ha sido la actuación exterior con Guinea Ecuatorial o que decir sobre el tema del Sahara y Marruecos. Es una vergüenza de siempre en el PSOE su política respecto al Sahara.

En algunos aspectos, si se ha dado avances en el campo de libertades personales, como en el aborto, o leyes sobre el matrimonio homosexual o sobre la igualdad de género, pero esto se corresponde más a modelos liberales. Sobre la ley de Memoria Histórica mejor no hablar porque ha sido de una timidez impropia, pues simplemente se necesita dar por zanjada la guerra civil con el reconocimiento del bando republicano y hasta en esto ha sido timorato.

La ley de Dependencia es un paso en el buen camino y fundamental para la consolidación del Estado de bienestar. Para desarrollarla son necesarios medios económicos importantes y estos deben de obtenerse a través de impuestos directos y de una fiscalidad justa como se hacen en otros países, pero como ya hemos visto su política fiscal no pasa por ahí, por eso su poca  incidencia real.

Ha tenido un sentido presidencialista, él lo ocupa todo, tanto en el gobierno como en el partido. Ha llevado al PSOE a un desierto ideológico, no aparece la más mínima sombra de la socialdemocracia y donde la ideología ha desaparecido a favor del culto a la persona y al servicio de determinados intereses particulares, véase el grupo Prisa o Mediapro.

Le hemos oído  muchísimas veces discursos de izquierda mientras sus prácticas han sido siempre de la derecha más rancia. De ahí el descrédito del PSOE, de difícil solución, que ya no sólo pasa por cambiar el discurso, debiéndose volver a sus orígenes socialdemócratas ya abandonados si quiere sobrevivir, sino también de las personas pues la credibilidad de sus dirigentes es mínima. ¿Son Chacón y Rubalcaba el futuro del PSOE? Evidentemente no, porque su credibilidad en la izquierda y en el electorado mínimamente ilustrado es nula, sirvan los tres últimos datos para darse cuenta de ello.   Los dos participaron en la amnistía de Alfredo Sáenz, segundo del Banco Santander; en la participación de España en el escudo antimisiles o en aumentar  las subvenciones a la energía nuclear e hidráulica, producidas estas tres medidas en los dos últimos Consejo de ministros de Zapatero. Con este bagaje, cabe hablar de renovación con el dúo Rubalcaba y Chacón.

El daño a la credibilidad de la izquierda española que ha hecho Zapatero tardará años en restañarse. Ahora ya sólo nos falta esperar cuanto tiempo tardará Zapatero en participar en consejos de empresas, como ya ha hecho Solbes en Barclays. ¡Viva el socialismo de Zapatero!

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