viernes 7/5/21

¡Uy… lo que ha dicho…! (Pablo Iglesias y los exiliados)

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La entrevista de Gonzo a Pablo Iglesias en Salvados ha originado un movimiento sísmico-social de grado 8 en la Escala Richter. La calificación de Puigdemont como exiliado ha originado reacciones tan exasperadas como interesadas. Desde la extrema derecha a la extrema izquierda se han mesado los cabellos y se han rasgado las vestiduras escandalizadas no sabemos si por la ignorancia o la osadía de Pablo.

La extrema izquierda porque considera que el verdadero exilio fue el exilio republicano y claro el exilio de Puigdemont no puede compararse con el de las columnas de personas atravesando los pasos a Francia en el Pirineo, o el de los barcos que salían del puerto de Alicante. Para añadirle dramatismo –innecesario por otra parte- nos aportan las correspondientes fotos de los niños y mujeres hambrientos huyendo de una muerte segura.

Las tres extremas derechas, imaginamos que por un solo momento, abandonan su persistente lucha contra la memoria histórica. Sí eso de quitar calles a Prieto y Largo Caballero, memoriales en el cementerio de la Almudena a los fusilados en sus tapias, presupuesto cero para desenterrar los restos de los asesinados que aún reposan en las cunetas, etc. para salir en furioso ataque al diablo Pablo Iglesias y al satánico Puigdemont. ¡Cómo se va a poder considerar a éste exiliado como los republicanos! Paradoja maravillosa: ¡los “exiliadores” defendiendo a los exiliados! Exiliados de verdad son los que ellos –las derechas históricas de este país- echaron de España (¡a mucha honra!) en medio del hambre, el frío y la miseria. Exiliados son los que formaban parte de esas columnas que ellos, perseguían para matarlos antes de que cruzaran la raya. Los que, civiles y soldados desarmados, eran bombardeados desde los aviones nazis o los destructores de la Marina nacional.

El debate público es de una frivolidad extrema. Propiamente un engaño. Pan y circo. Pablo Iglesias dijo y sugirió cosas mucho más interesantes, que indudablemente se quieren silenciar

Nos van a contar Uds. a nosotros, los nacionales, lo que es el exilio. A nosotros, los nacionales, doctorados cum laude en represión: asesinatos, prisión, tortura, exilio interior y exterior, expropiación, depuración, inhabilitación y corte de pelo y ricino. Cincuenta años de experiencia. A nosotros que pedíamos a los franceses de Pétain y a los nazis que nos entregaran desde Francia a los que lograban pasar la raya para ejecutarlos, asesinarlos aquí. A nosotros que nos desentendimos de que fueran ingresados en los campos de exterminio, para que hicieran los nazis el trabajo que habríamos hecho de haberlos pillado en España. Limpiamente.

Y del coro también forma parte el PSOE. Esa organización que, tras muchos años peleando por ser el centro, ahora se reivindica como la Izquierda pero que con el rabillo del ojo sigue pidiendo permiso para todo a la patronal y sigue retrasando todo lo que define de veras a la izquierda, no vaya a ser que haya una crisis de Gobierno y le puedan pillar con el pie cambiado. Poco tiene que ver el actual PSOE con los exiliados. Casi todos se quedaron en el PSOE (histórico). De eso se encargaron Felipe González y Alfonso Guerra. De correr un “estúpido velo” sobre la historia. Debería el PSOE empezar por explicar, tras no sé cuántas mayorías absolutas, cómo es posible que aun queden cien  mil cadáveres “exiliados” en las cunetas. Muchos de los cuales eran miembros del Partido socialista. Del otro Partido socialista. Del de Largo Caballero, Indalecio Prieto, etc. Del partido obrero y republicano, del que no queda ni el recuerdo.

Lamento que el movimiento sísmico proceda de un programa como Salvados, que pasa por ser e indudablemente lo es, uno de los productos periodísticos más rigurosos. Pero producto al fin. Cómo no hacer una pregunta, por estúpida que sea, que nos va a dar audiencia. ¿A quién quieres más a papá o a mamá? Ese es el nivelazo. ¿Es o no Puigdemont un exiliado? Impropia de un programa como Salvados. Más propia de Sálvame de Luxe o de Carrusel Deportivo. ¿Quién es mejor Messi o Ronaldo? Periodismo de encefalograma plano. Consulte Sr. Gonzo el Diccionario de la RAE. Que para obtener esa respuesta no hace falta gastar “prime time”.  “Exiliado 1. adj. Expatriado, generalmente por motivos políticos. U. t. c. s.” ¿Cabe o no cabe Puigdemont en la definición de exiliado? El error de Pablo Iglesias, entrar a responder una pregunta trampa (pregunta con la que quieren pillarte y de hecho te pillan, contestes lo que contestes).

La respuesta obvia es que sí. Que Puigdemont es, de acuerdo con el Diccionario de la RAE, un exiliado. Y la Sra. Ponsatí. Y el Sr Comín. Y si interpretamos literalmente lo de “generalmente por motivos políticos”, la expatriación del Emérito a los Emiratos también cabe en la definición. Al menos como auto exiliado. Como lo fueron sus abuelos, Alfonso XIII y la Reina Victoria Eugenia en París y Suiza; su padre Don Juan de Borbón en Estoril y él mismo nacido en Roma, en el auto  exilio de sus padres y abuelos. Salvando las distancias y las diferencias.

Y no nos vengan con la cantinela del delito. Ser prófugo no excluye ser exiliado y la huida es un elemento definitorio del exilio. Buena parte de los exiliados intentan zafarse de la aplicación de las legislaciones, legítimas o ilegítimas, de sus países de origen.  Tampoco ser un delincuente excluye ser un exiliado. Más delitos tenía a sus espaldas Alfonso XIII cuando se tuvo que marchar de España y nadie duda de que a partir del 31 se exilió. ¿Podemos olvidar su implicación en la Guerra de África o que promovió las Dictaduras militares de Primo de Rivera y Berenguer? (¡Esos sí que fueron delitos de rebelión en toda regla!). Y más delitos tiene, de no ser inviolable, el Rey Emérito, al partir para los Emiratos. Porque si entramos en valoraciones, Salvados va a necesitar más de diez temporadas para hacer todas las preguntas: ¿Si los independentistas catalanes no son unos exiliados sino unos simples y vulgares delincuentes por qué el Rey, el Gobierno, la Diplomacia española, la Sala 2ª del Tribunal Supremo, el Sr. Llarena, la Fiscalía, los Servicios secretos, la Guardia civil, la Policía…los dejaron escapar? ¿Por qué no los han traído ya de vuelta a España? ¿Por qué fracasan intento tras intento? Solo hay dos respuestas. Que lo que en España es un delito, no lo es en Europa. Un delito typical spanish. O que todas las personas que integran esas instituciones son una panda de inútiles. Para este caso ciclostilemos un modelito de carta de dimisión y pónganse a firmarlo en fila india…Y el que no sepa, que estampe el pulgar.

El debate público es de una frivolidad extrema. Propiamente un engaño. Pan y circo. Pablo Iglesias dijo y sugirió cosas mucho más interesantes, que indudablemente se quieren silenciar: ¿Qué hay del retraso de la reforma en la regulación de las tarifas eléctricas? ¿Por qué el PSOE se opone a la creación de una Empresa Eléctrica nacional? ¿Qué hay de la reforma de las pensiones con la que nos querían colar un recorte en toda regla? ¿Qué hay de la contrarreforma laboral sobre la que hay sospechas de que no va a abordar las líneas más agresivas de la Reforma de Rajoy? ¿Qué hay de que el Rey Emérito disponga en los Emiratos a costa de los españoles de seguridad y servicios? ¿Qué hay de que Patrimonio pagara los gastos del picadero de Juan Carlos y Corinna Larssen? ¿Qué de la complicidad de una parte del Gobierno “progresista” con la fuga de un criminal?...

¡Pasen y vean! Entenderán que hablar de estas cosas en España no se puede consentir.

¡Uy… lo que ha dicho…! (Pablo Iglesias y los exiliados)