miércoles 16/6/21
PÁJAROS EN LA CABEZA

Papamoscas Cerrojillo. Prismáticos para buscar-observar aves

                           pajaros

Insectívoro, por Irene Maira. (Ficedula hypoleuca)

He conocido al “Papamoscas cerrojillo” hace poco tiempo. Es un pájaro que no habita en los llanos de las mesetas españolas. Su área de cría son los bosques de las cordilleras, por encima de los 1000 metros. En España es un ave estival: En primavera viene del trópico africano, y en otoño vuelve a él después de criar con nosotros.

Pero tenemos suerte con este pequeño pájaro. Le gusta viajar, pero se para a lo largo del trayecto, situándose en “territorios” que defiende como propios, habitándolos cierto tiempo.

 Esta costumbre de pararse en ruta, hace posible que se le vea durante el otoño o la primavera en nuestros campos, parques, y jardines.

El Papamoscas cerrojillo tiene un fuerte dimorfismo sexual durante la época de cría. Machos y hembras son muy diferentes en aspecto: el macho es blanco y negro; la hembra tiene los colores más suaves, verdoso u ocre claro, y blanco, este de un color un poco más sucio que el del macho.

Fuera de la época de cría los colores del macho se suavizan pareciéndose a las hembras.

Estas dos imágenes, de hembra y macho en otoño y época de cría respectivamente, muestran las diferencias:

p 1

Papamoscas cerrojillo hembra con plumaje de otoño (1) 

p 2

Papamoscas cerrojillo macho en época de cría (2)

Avistamiento:

He visto al Papamoscas Cerrojillo por primera vez, dos o tres veces a lo largo de un mes de octubre, en un parque del nordeste de Madrid. En una de ellas “se dejó ver”, posado en una rama baja de un árbol pequeño. Pareció mostrarse para que lo viese bien por todos lados.

Cualquier ave tiene muchísima mejor vista que nosotros, los humanos, suelen estar situadas más altas, y están en su ambiente. Casi siempre nos ven antes que nosotros a ellas.

Los pájaros, como los humanos, se gustan y presumen de su forma, aspecto y colores. Dio varias vueltas para que lo observase: frente, costado y cola.

¡Viva, ya sé quién eres! La mancha blanca en la espalda es distintiva. Se ve una vez y no se olvida.

Era una hembra como la de la foto de arriba: grácil, preciosa, vivaz, ligera…

Es un insectívoro. Tiene el pico fino. Los ojos son negros, y el iris lo llena todo. También el pico y las patas lo son. La cabecita es más bien grande pero muy bien proporcionada. Mueve a menudo las alas. Parece tener un tic nervioso.

Dimensiones:

Longitud 12 a 13 cm.

Envergadura 21,5 a 24 cm.

Para que lo comparéis con un gorrión:

Gorrión común: Longitud 14 a 15 cm.

Envergadura 21 a 25,5.

Es más pequeño que un gorrión, pero poco. Eso sí, es más fino.

Hábitat:

Vienen a Europa desde África en primavera. Se van en otoño. En España nidifican y tienen las crías en algunos bosques de montaña. 

Comen insectos al vuelo. Normalmente moscas. De ahí su nombre.

Cruzan el mar, y el Desierto del Sahara volando de noche. En el desierto, por las mañanas, descienden a los oasis para descansar y pasar el día.

Tienen, para orientarse, dos sentidos más que nosotros:

Sienten el magnetismo de la Tierra, sabiendo donde está el Norte.

Notan las diferencias de presiones y así conocen la altura de vuelo.

El papamoscas cerrojillo es un insectívoro, y para comer se mueve y vuela como tal. Esa forma de vuelo corto se la llama “vuelo mariposa”. El pájaro se deja caer desde una rama dando vueltas y giros en el aire. Termina posándose en una rama más baja. Esto lo hacen algunos de los pájaros que cazan insectos al vuelo. Otros, como el vencejo, no; pero ya lo contaremos otro día.

Y para terminar este pequeño artículo sobre pájaros, inserto este vídeo:

Es muy bonito. Cuando el papamoscas hembra se mete en la casa nido, y se le ve el dorso, aparece la famosa “mancha blanca” distintiva. También se les oye cantar.

Curiosidades:

Los papamoscas cerrojillo migran a África, donde invernan en el trópico, más allá del Sahara.  La población europea se estima en 4-16 millones de parejas. Probablemente cerca de la mitad de ellos cruza el estrecho de Gibraltar. El paso es sin duda gradual, probablemente durante semanas. Aun así, invito a los lectores a imaginar tal número de aves de una única especie cruzando de norte a sur la provincia de Cádiz.

****

Prismáticos para buscar – observar aves.

Se pueden observar aves de dos maneras distintas:

  • Observación estática o casi estática.

El objetivo de la observación permanece en un lugar determinado – por ejemplo, un nido-, o en un lugar al que sea fácil apuntar un equipo óptico sobre trípode, sin desplazarlo, o haciéndolo a distancias cortas o pocas veces, - por ejemplo, una playa -.

Se utilizará normalmente un telescopio con altas prestaciones, y capacidades adicionales para hacer fotos y vídeos de alta resolución a distancias largas.

Las aves no notan nuestra presencia, que es lejana o discreta.

No es necesario un equipamiento sencillo y de poco peso.

  • Búsqueda y observación de aves en movimiento.

El buscador – observador de aves recorre incesantemente la naturaleza, donde busca y observa aves, que se mueven y se van. Debemos andar de un lugar a otro, discretamente, evitando llamar la atención y hacer ruido. Nuestro equipo debe ser liviano y sencillo. Necesitamos unos prismáticos adecuados. Las prestaciones ópticas del equipo serán limitadas.

Sus características tratarán de cubrir los siguientes objetivos:

  • Poco peso.

Sostener los prismáticos casi inmóviles, una y otra vez, durante búsquedas que se pueden prolongar más de dos horas; es una tarea tanto más difícil cuanto más pesado es el equipo.

  • Número de aumentos adecuado.

Muchas aves no admiten que te acerques mucho, otras son muy pequeñas. Todas deben ser observadas con detalle si queremos que la experiencia sea bonita y útil. Necesitamos aumentar la imagen. Un aumento de 7 u 8 (3) es aconsejable.

  • Ángulo de visión.

El ángulo de visión está reñido con los aumentos. Necesitamos un ángulo de visión relativamente amplio. Muchas aves, especialmente los pájaros pequeños, se mueven mucho y rápido.

Una vez avistados necesitamos apuntar hacia ellos los prismáticos y “encontrarlos”. Con un ángulo de visión muy pequeño esto se convierte en una tarea difícil. Una vez situado el pájaro dentro del ángulo de visión, hay que seguir su movimiento evitando que se salga de este. Seguirlo, y reencontrarlo si lo perdemos, es complicado con un ángulo de visión insuficiente; 8 grados es un valor adecuado.

  • Diámetro de la lente de entrada de la luz (abertura del objetivo).

Muy a menudo los pájaros están metidos en un árbol o matorral, en zona de sombra, o los vemos cerca del crepúsculo. Para verlos bien, y distinguir sus formas y colores necesitamos una buena entrada de luz en los prismáticos. Esta será tanto mayor cuanto más grande sea el diámetro de la lente de entrada de la luz; 50 mm son suficientes.

  • Resistencia y facilidad de uso:

Los prismáticos deben ser resistentes. Los utilizaremos con frecuencia y durante tiempos largos. Los cambios de enfoque serán continuos.

Debe tenerse en cuenta sobre todo el equilibrio entre las características: Peso, número de aumentos, ángulo de visión, diámetro de la lente de entrada, resistencia al uso frecuente, y facilidad y precisión de enfoque, son características a menudo contrapuestas. Los valores indicados mantienen el equilibrio buscado a un precio razonable.

Los prismáticos deben adquirirse para el uso que se les dé. Un prismático para ver el cielo nocturno, no será adecuado para moverse, buscar, y observar pájaros en el campo. (4)

Arturo Maira
Dibujos: Irene Maira


(1) https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Ficedula_hypoleuca_Nuevalos,_Spain.jpg#/media/Archivo:Ficedula_hypoleuca_Nuevalos,_Spain.jpg
(2) https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Ficedula_hypoleuca_NRM.jpg
(3) 8 es más aconsejable.
(4) Una buena guía de características de prismáticos para observar aves se encuentra en este enlace de la SEO: Microsoft Word - ELEGIR UNOS PRISMATICOS-def.doc (seo.org)

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