martes 22/6/21
ALFONSO GIL | ANTONIO HERRERA | FRANCISCO TRILLO

No podemos dejar que se hunda la Universidad de Castilla La Mancha

La Universidad de Castilla-La Mancha está siendo víctima de una estrategia de acoso y derribo.

El informe económico del Rector, Miguel Ángel Collado, exhaustivo y muy claro (puede consultarse en la página web de la universidad www.uclm.es) explica con la rotundidad que permite la sinceridad en el relato, que la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) ha sido asfixiada económicamente como consecuencia de decisiones políticas de gobierno. Ninguna universidad del estado español ha sufrido una reducción tan drástica de las aportaciones del poder público autonómico en el corto espacio de un año como la UCLM.

El informe del Rector explica que tras la última decisión de reducción de gasto en 15 millones de euros, no cabe ya ningún margen de maniobra y que la UCLM no puede funcionar por debajo de los 126 millones de euros de aportación de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha (JCCM). El Ejecutivo regional no responde a esta llamada pública a la autorresponsabilidad de gobierno por parte de las autoridades universitarias. Hablará a través de los presupuestos, que se aprobarán previsiblemente en junio, cuando la posibilidad de protestas masivas de los miembros de la comunidad universitaria esté muy limitada.

La hostilidad del Gobierno de Cospedal hacia la UCLM es conocida y se basa fundamentalmente en una consideración ideológica. La JCCM no acepta la autonomía de la UCLM y entiende que no controla ni el Rectorado ni desde luego a la mayoría de la comunidad universitaria. Sabe que el sindicalismo de clase tiene una sólida implantación plural tanto en PAS como en PDI y comprueba que la movilización estudiantil es un fenómeno en incremento y extensión. Por eso ha manifestado ese celo extremista en el recorte del gasto público.

Si el gobierno de la JCCM logra sus propósitos, las consecuencias serán devastadoras. El paso de los personajes que pueblan nuestros gobiernos por la historia es siempre efímero, pero la destrucción y desmoronamiento de los servicios públicos de calidad causan un daño que perdura con el paso del tiempo. Y las señales son muy inquietantes. No sólo ya están en peligro becarios de investigación,  interinos y contratados a término, sino que ha desaparecido la posibilidad de promoción para PDI, se han reducido derechos a todos los colectivos, se ha dificultado la gestión cotidiana del servicio público. Las contratas de servicios se renegocian con despidos y bajadas salariales del personal a su servicio, y se han suprimido servicios esenciales para el funcionamiento universitario, como la compra de libros y suscripción de revistas en biblioteca. Los proyectos de investigación se retrasan y en ocasiones se anulan, el campus de excelencia  se da por muerto. En el horizonte las nubes son más oscuras aún.

La disposición adicional 2ª del RDL 3/2012, de reforma laboral, establece la posibilidad de despido colectivo de personal laboral al servicio de las administraciones públicas, entre ellas la Universidad, si hay dificultades presupuestarias durante tres trimestres consecutivos. El aumento de jornada y la reducción salarial adicional son elementos seguros en los nuevos presupuestos y el aumento de tasas universitarias se empieza a considerar una consecuencia inevitable de la situación económica crítica de la UCLM.

Es posible que el gobierno de Cospedal piense, como un reputado directivo de un medio de comunicación estatal respecto de la prensa escrita, que la universidad pública es un muerto viviente. Puede también que haya gentes dentro y fuera de la universidad que, convencidos de este hecho, quieran facilitar a la UCLM un suicidio asistido. Nosotros creemos por el contrario que la universidad vive, tiene buena salud y enorme vitalidad y capacidad de seguir cumpliendo sus funciones educativas e investigadoras a las que le obliga la Constitución y la ley, en plena autonomía para el desempeño de sus funciones.

Debemos por tanto expresar claramente nuestro rechazo radical ante las políticas que persiguen el hundimiento de la UCLM. Llamamos a toda la comunidad universitaria, personal en formación, PAS, PDI y estudiantes, a sostener con su protesta un proyecto de universidad regional abierto y activo, potente en investigación y democrático en su actuación y en sus fines, enraizado en la sociedad castellano-manchega. Porque no es un problema privativo de los universitarios y universitarias de la UCM, sino de todos los ciudadanos y ciudadanas de esta región.

La Huelga General del 29 de marzo contra la Reforma Laboral y el desmantelamiento de los servicios públicos es un momento propicio para expresar nuestra oposición al hundimiento provocado de la Universidad de Castilla-La Mancha.

Alfonso Gil, secretario general de la Federación de Enseñanza de CCOO CLM
Antonio Herrera, responsable de Universidad de CCOO CLM; y 
Francisco Trillo, responsable de personal docente e investigador de la UCLM de CCOO CLM

No podemos dejar que se hunda la Universidad de Castilla La Mancha
Comentarios