lunes 17/5/21

El ejército echa al presidente Zelaya y le sucede Micheletti

Los militares han sacado los tanques a las calles de Tegucigalpa tras la detención y expulsión del presidente de Honduras. Roberto Micheletti, presidente del Parlamento, le ha sustituido en la jefatura del Estado centoramericano.
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El presidente del Gobierno ha expresado su "más enérgica condena por la detención y expulsión ilegal" del presidente de la República de Honduras, Manuel Zelaya. Todos los grupos parlamentarios del Congreso se han unido a la condena.
NUEVATRIBUNA.ES / AGENCIAS - 28.6.2009

El Congreso Nacional de Honduras ha decidido este domingo nombrar al hasta ahora presidente del Parlamento, Roberto Micheletti, nuevo presidente del país centroamericano, después de que los militares secuestraran y trasladaran a Costa Rica al presidente electo Manuel Zelaya.

Según la Constitución hondureña, el presidente del Parlamento sustituye al gobernante en ausencia total de éste y del vicepresidente, en este caso Elvin Santos, que renunció en 2008. La decisión se ha adoptado después de los diputados hondureños hayan realizado una votación a mano alzada para deponer a Zelaya y poner a Micheletti en su lugar. Ambos pertenecen al Partido Liberal.

Los congresistas han celebrado una reunión de urgencia en la que se ha leído una supuesta carta atribuida a Zelaya en la que renunciaba a su cargo por la "situación política polarizada que se ha presentado, la cual ha dado lugar al desencadenamiento de un conflicto nacional". La carta también afirmaba que "debido a problemas graves de salud que me han impedido concentrarme en los asuntos fundamentales de Estado, cumplo con mi deber de interponer mi renuncia irrevocable a la presidencia de la república junto con la de mi gabinete de gobierno", señala la carta leía en el Legislativo.

Manuel Zelaya ha ofrecido una rueda de prensa en Costa Rica, acompañado del presidente de este país, Óscar Arias, en la que ha descartado su renuncia y ha insistido en que sigue siendo el presidente de Honduras. El secretario privado de Zelaya, Eduardo Enrique Reina, ha asegurado que el presunto mensaje "es plenamente falso" y ha acusado de manera directa a Micheletti de maniobrar para hacerse el poder.

LLAMAMIENTO A LA DESOBEDIENCIA CIVIL

Previamente, Manuel Zelaya había condenado enérgicamente el "golpe de Estado" perpetrado este domingo en el país centroamericano y llamó a la comunidad internacional a poner todo su empeño en la restitución del orden y el estado de Derecho en Honduras, pidiendo igualmente a la población que desarrolle una "desobediencia civil pacífica" contra el "gobierno usurpador" que le ha expulsado del país.

Zelaya describió "aún con mucho miedo" la irrupción del Ejército hondureño en su residencia del palacio presidencial para deportarle posteriormente a Costa Rica. "Entraron a balazos en el palacio presidencial y mis guardaespaldas aguantaron 20 minutos. Me sacaron en pijama (...) aquí estoy, en Costa Rica, en pijama todavía, y sin calcetines", añadió, en sus primeras declaraciones desde San José tras ser detenido esta mañana por soldados del Ejército hondureño.

"No me asesinaron porque los soldados salen de las entrañas del pueblo, me decían "quieto, no se mueva", pero estaban temblando", narró el presidente. "Era un momento de mucha tensión porque sabían que estaban haciendo", añadió. "Doy gracias a Dios por haber salido con vida y hay gente todavía dispuesta a defender los valores humanos".

Posteriormente, el presidente hondureño fue trasladado a una base aérea para su traslado. "Fui acompañado por soldados fuertemente armados", y según el presidente, "completamente avergonzados por su comportamiento". Zelaya llegó en su avión presidencial hasta San José, donde fue recibido por las autoridades costarricenses.

"Si la mística es detener a un presidente por hacer una encuesta, el sufrimiento en América sólo acaba de empezar", lamentó Zelaya, en relación a la reforma constitucional para la modificación de la Carta Magna y que había sido considerada ilegal por el Parlamento de Honduras. "La cúpula militar me ha amenazado, secuestrado, entraron con bayoneta calada a mi residencia", declaró Zelaya, quien acusó a la "élite voraz" de orquestar "un complot, una conspiración en Costa Rica".

El presidente Zelaya no precisó nombres de los responsables de su detención, pero sí que aseguró que "las empresas privadas y la élite voraz" se encuentran detrás de su arresto, como "las empresas eléctricas, que se prestan al golpe de estado".

"NO VIOLENCIA" CONTRA "EL GOBIERNO USURPADOR"

Zelaya, por otra parte, llamó a "la no violencia" para responder al golpe. "Hay formas de desobediencia civil, llamo a todos aquellos que defiendan la democracia a que se manifiesten pacíficamente en todas partes", indicó el presidente a la cadena multinacional Telesur, con sede en Venezuela. De igual modo, el presidente hondureño pidió "restituir el orden y el sistema de derecho en el país", para restaurar "el estado que se está ultrajando, los derechos civiles, sociales, políticos están siendo afectados" por "un gobierno usurpador que no puede ser reconocido absolutamente por nadie".

A nivel personal, Zelaya pidió seguridad para su familia "que sigue atrapada en Honduras". Según Telesur, la familia del presidente hondureño, se encuentra "a salvo y en buen estado de salud".

ENFRENTAMIENTO CON EL EJÉRCITO

Zelaya había aceptado la semana pasada la dimisión del ministro de Defensa y despidió al jefe del Estado Mayor porque se negó a ayudarle a organizar una consulta popular sobre la posibilidad de extender el mandato presidencial de cuatro años, prevista para este domingo. La consulta fue declarada ilegal por la Justicia y había despertado la oposición incluso de partidarios del mismo Zelaya. La Corte Suprema ordenó restituir al jefe del Estado Mayor en su cargo.

La culminación de estos enfrentamientos con la cúpula militar ha sido el asalto a la residencia de Zelaya, en la mañana de este domingo, por soldados con equipamiento de combate mientras dos aviones de guerra cruzaban los cielos de la capital. No había servicio de electricidad en algunas partes de la ciudad y el canal de televisión oficialista dejó de transmitir. La radio del Gobierno en sus emisiones dijo que algunos de sus empleados habían sido capturados.

El secretario privado Reina aseguró que se estaba pidiendo ayuda desde el Gobierno a la Organización de Estados Americanos (OEA), a las Naciones Unidas y a otros países.

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