jueves 13/5/21
EL GOBIERNO APROBARÁ LA REFORMA EL 10 DE JUNIO

La “presión” sobre Rosell lleva al traste la negociación de la reforma de los convenios

Méndez dice que la presidencia de la Patronal “no se ha atrevido a dar el paso para llegar a un acuerdo” y Fernández Toxo apunta a supuestas “rebeliones internas” de algunas organizaciones patronales. Por su parte, el presidente de la CEOE espera que CCOO y UGT sean “más valientes” en futuras negociaciones. 

Patronal y sindicatos han dado por rotas las negociaciones sobre la reforma de la negociación colectiva en la reunión mantenida en la tarde de este jueves entre los secretarios generales de CCOO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, y el presidente de la CEOE, Juan Rosell, horas después de que los empresarios remitieran a las centrales una nueva propuesta por la mañana, informaron en fuentes de la negociación.

De esta forma, el Ejecutivo tomará el testigo y, tal y como ha declarado el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aprobará su propia reforma en el Consejo de Ministros del próximo 10 de junio. Fuentes del Ministerio de Trabajo indicaron que no hay tiempo para aprobar antes la reforma y se remitieron al plazo dado por el jefe del Ejecutivo.

La ruptura de las negociaciones llega después de muchos meses de negociaciones que parecían estar a punto de culminarse durante una reunión del pasado lunes. Sin embargo, los sindicatos denunciaron al término del encuentro que la patronal habían endurecido sus propuestas, tras las elecciones municipales y autonómicas del 22 de mayo, en las que el PSOE sufrió una amplia derrota.

Patronal y sindicatos se culpan mutuamente de la ruptura de las negociaciones para la reforma de los convenios. Cándido Méndez señaló que “la presión medioambiental” que rodea a la CEOE y un “cierto temor escénico” han sido las causas que han llevado al traste varias semanas de conversaciones.  "Mi convencimiento es que no se ha podido alcanzar un acuerdo porque la presidencia de la CEOE no se ha atrevido a dar el paso para llegar a un acuerdo con organizaciones sindicales", señaló Méndez.

Por su parte, Ignacio Fernández Toxo, dijo que las causas de la ruptura hay que buscarlas también en la presión ejercida por algunas organizaciones patronales tras el resultado electoral del 22M en clara alusión a la CEIM que dirige Arturo Fernández. Toxo señaló que la victoria de los 'populares en las urnas "animó" a sectores empresariales más duros de la patronal a "extremar" las exigencias.

Pero Toxo fue más allá al asegurar que la postura "con límites más duros" de la CEOE también estuvo condicionada por las condiciones del rescate a Portugal. En este sentido, desveló que ambos elementos fueron puestos encima de la mesa por parte de la patronal en la reunión del pasado lunes, cuando la negociación empezó a deteriorarse. "Es lamentable que no se llegue a un acuerdo, cuando lo estábamos acariciando", expresó sin ambages Toxo, a lo que su homólogo de UGT agregó: "La patronal ha buscado desesperadamente tiempo para no tomar una decisión".

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, constató también este cambio de rumbo de la patronal. En este sentido, el presidente preguntó este jueves a la patronal por qué se había comprometido a enviar a los sindicatos un nuevo documento el 20 de mayo y no lo hizo hasta el 23, un día después de las elecciones municipales y autonómicas en las que el PSOE sufrió una importante derrota, y además presentó un nuevo texto con un "cambio sustancial" de lo que se había dialogado hasta el momento.

“MÁS DE LO MISMO”

La patronal remitió en la mañana de este jueves un nuevo documento a los sindicatos que, según fuentes consultadas, era "más de lo mismo", un texto con el que los sindicatos han acudido a la reunión que ha certificado el fin de las conversaciones.

Finalmente, los agentes sociales no han podido superar sus diferencias en materia de ultraactividad o flexibilidad interna, entre otras cuestiones. Si bien, se han producido avances en temas como la reforma de las mutuas y el absentismo.

El ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, ha indicado en reiteradas ocasiones que el Gobierno tomará como punto de partida para su reforma los puntos de encuentro constatados entre las partes y ha dejado claro que tratará de buscar un "equilibrio" entre flexibilidad interna en las empresas y la protección de los derechos de los trabajadores.

Así, el Gobierno apuesta por acudir a mecanismos de arbitraje en caso de conflicto y ha avanzado que la nueva normativa no contemplará el decaimiento de los convenios colectivos cuando no haya acuerdo para su renovación.

La “presión” sobre Rosell lleva al traste la negociación de la reforma de los convenios
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