viernes 7/5/21
PSICOLOGÍA

El síndrome de Asperger: de Albert Einstein a Greta Thumberg

einstein greta

El síndrome de Asperger, nombrado así en honor del médico austriaco Hans Asperger, es un trastorno del neurodesarrollo que afecta en especial a la interacción social. En la actualidad se incluye dentro de los trastornos del espectro autista (TEA). Comparten características nucleares con el autismo como dificultades en la comunicación social y en la flexibilidad de pensamiento y comportamiento. Sin embargo, tienen un lenguaje fluido y una capacidad intelectual que muchas veces es superior a la media de la población.

A nivel epidemiológico la prevalencia de este trastorno está en 1.6 casos por cada 1000 habitantes. Casi la mitad de los casos se diagnostican en la edad adulta. La proporción hombre/mujer es de 4 a 1.

Se desconocen las causas de este trastorno, se han apuntado como factores predisponentes los antecedentes familiares del mismo trastorno, padecer un síndrome X frágil, nacimientos antes de las 26 semanas de gestación y ser diagnosticado de síndrome de Rett.

Estas palabras de Greta que la definen a ella y a su síndrome: “mi cerebro funciona un poco diferente, soy muy directa, digo las cosas como son y cuando decido hacer algo, lo hago sin dudar”

Desde el punto de vista clínico, el síndrome de Asperger presenta una amplia variedad de manifestaciones, pero las más llamativas están en el área de la interacción social con alteraciones de los patrones de comunicación verbal y no verbal, presentan intereses restringidos, falta de flexibilidad cognitiva y del comportamiento, interpretación literal del lenguaje por lo que tiene problemas para entender la ironía o las bromas, con dificultades en la interpretación de los sentimientos tanto propios como ajenos.

Otros síntomas de este trastorno son la inmadurez emocional, las rutinas autoimpuestas, intereses limitados, sentimientos de incomprensión y soledad, tendencia al perfeccionismo y dificultad en la toma de decisiones.

Entre los personajes más famosos con este trastorno está Albert Einstein. En su infancia era un niño meticuloso, que rehuía el juego con otros niños, sólo quería jugar con su hermana Maja.

La adolescencia de Einstein fue un período difícil, en especial por las dificultades de relación con sus compañeros, se refugió en el estudio del violín, al que le introdujo su madre, y al estudio del álgebra, inculcado por su tío Jacob, ingeniero de profesión.

Einstein durante sus estudios universitarios conoció a Mileva Maric, con ella tuvo una hija secreta, de la que Albert no quiso saber nada, induciendo a Mileva, según algunas fuentes, a darla en adopción a unos familiares. A los 22 años Albert se casó con Mileva. Esta fue una relación con escaso contenido emocional por parte de Einstein. Tuvieron dos hijos más, Hans y Eduard, este último padeció esquizofrenia falleciendo en una institución psiquiátrica. Einstein no fue jamás a visitarlo. Se cuenta que Mileva fue la autora de algunos de los principales trabajos de Einsteín, pero él jamás la puso como autora de ellos. Se divorciaron en 1919, tres meses más tarde se casó con su prima Elsa, de la que en especial apreciaba ser una “gran cocinera”.

Como ejemplo de las dificultades de interacción social y de habilidades sociales esta anécdota, en relación a un encuentro casual con Marilyn Monroe. Marilyn con su natural frivolidad le dijo: “profesor, ¿cree que deberíamos casarnos y tener un hijo?. ¿se imagina un niño con su inteligencia y mi belleza?. A lo que Einstein contestó: “me temo que no querida. Podríamos tener un hijo con mi belleza y su inteligencia”. 

Un personaje actual que padece un síndrome de Asperger es la activista Greta Thumberg. Greta a los 11 años sufrió un episodio depresivo y posteriormente fue diagnosticada de síndrome de Asperger. Lo que llama la atención en Greta es que ha conseguido por sus características de Asperger, un liderazgo mundial entre los jóvenes de su edad. Así tener intereses muy específicos y dedicarles mucha energía la hacen ser realmente excepcional en lo que la interesa, en este caso el cambio climático.

La autoimposición de rutinas, otra de las características de este síndrome la ha llevado a conductas como no usar aviones para no contaminar. Empezó convenciendo de ello a sus padres, lo que a su madre le complicó el desarrollo de su profesión como cantante de ópera. Ejemplo de ello es el viaje que hizo desde Virginia a Europa en catamarán. 

Por último, estas palabras de Greta que la definen a ella y a su síndrome: “mi cerebro funciona un poco diferente, soy muy directa, digo las cosas como son y cuando decido hacer algo, lo hago sin dudar”.

El síndrome de Asperger: de Albert Einstein a Greta Thumberg