sábado 19/6/21
MARGARITA HERNÁNDEZ LAILLE

La presencia de Darwin en las escuelas de España e Inglaterra del siglo XIX

El creacionismo no pudo impedir la entrada de Darwin en las escuelas españolas del siglo XIX. En España, como en Inglaterra, la teoría de la evolución por selección natural se enseñó muy tempranamente, a pesar de la fuerte polémica que suscitó en los ámbitos políticos y religiosos de ambos países.

nuevatribuna.es | 25.01.2011

Antes de que Charles Darwin publicara el Origen de las especies, en el año 1859, sus ideas geológicas ya habían sido introducidas en los libros de texto de ciencias naturales ingleses.

Desde el primer momento el darwinismo estuvo presente en los centros de segunda enseñanza de Inglaterra, a pesar del conservadurismo victoriano, de la controversia eclesiástica y de las dificultades que tenía la ciencia para ser enseñada. Muchos autores introdujeron la teoría de Darwin en sus libros de texto; de hecho, fueron muy pocos los científicos ingleses antidarwinistas o los que concordaron la religión con la ciencia. Asimismo, desde principios de la década de 1880 las más prestigiosas public schools inglesas, como las elitistas y muy conservadoras Eton College, Harrow School, St. Paul’s School Westminster School o Dulwich College, recomendaron a sus alumnos libros de texto de contenidos darwinistas para el estudio y obtención de premios de las ciencias naturales.

En España la entrada del darwinismo implicó la existencia inevitable de factores ideológicos importantes, desencadenando una gran polémica en todos los estamentos políticos y sociales, como lo demostraron las declaraciones de sus más tempranos detractores y la implacable postura de la iglesia católica. Pero tampoco en nuestro país esta situación fue impedimento para que Darwin entrase en la escuela.

El darwinismo estuvo presente en los manuales escolares españoles de ciencias naturales de segunda enseñanza antes de la Revolución de 1868. En 1867, diez años antes de que fuese traducido el Origen de las especies a nuestro idioma, el catedrático del Instituto de Granada, D. Rafael García Álvarez, incluía los conceptos darwinistas en sus Nociones de Historia Natural y en 1873 Augusto González Linares nombraba a Darwin en una de sus obras.

Con la llegada de la Restauración monárquica de 1874 se instauró en España el ejercicio alterno de poder de los partidos conservadores y liberales, pero en su conjunto fue un periodo prioritariamente conservador que vio en la teoría de la evolución por selección natural una amenaza. La Iglesia apoyó la Restauración a cambio del control de la educación y la Constitución de 1876 declaró confesional y católico al Estado español.

A pesar de esta situación, España también estaba ávida de modernidad y deseaba igualarse científicamente con los países europeos. Precisamente en 1876, cuando se empezaron a traducir las obras de Darwin a nuestro idioma, empezó la expansión del positivismo de Comte y del pensamiento krausista alemán en nuestro país. También ese mismo año, Giner de los Ríos fundó la Institución Libre de Enseñanza, donde Darwin fue nombrado miembro de honor y su teoría enseñada en sus aulas. A partir de ese momento surgieron nuevas disciplinas científicas y se observaron cambios en las preocupaciones pedagógicas.

La heterogeneidad de los libros de texto que se editaron a partir de 1874 en España para la segunda enseñanza, respecto del darwinismo, fue un fiel reflejo de la situación política y social del momento. Fueron publicados manuales escolares de ciencias naturales darwinistas, manuales que defendían una causa divina a la hora de explicar el origen de la Tierra y de los seres vivos que la habitan, manuales escolares que concordaban las teorías científicas con el dogma católico y manuales antidarwinistas.

Entre los libros de texto que incluían la nueva teoría se distinguían los que no nombraban a Darwin en sus contenidos y los que lo citaban explícitamente. De estos últimos merece especial mención la Biología General de Peregrín Casanova Ciurana, publicada en Valencia en 1877.

En definitiva, tanto en España como en Inglaterra, la publicación de los libros de texto darwinistas estuvo condicionada por la situación política, social, religiosa y educativa del momento. Asimismo, los libros de texto de ciencias naturales de segunda enseñanza que incluían la teoría de la evolución de Darwin en sus contenidos aumentaron notablemente en las últimas décadas del siglo XIX en ambos países.

Margarita Hernández Laille | Doctora en Ciencias de la Educación y autora de “Darwinismo y manuales escolares en España e Inglaterra en el siglo XIX (1870-1902)”. Prólogo de Diego Núñez. Madrid, UNED, 2010, 467 páginas. 22,48 euros.

La presencia de Darwin en las escuelas de España e Inglaterra del siglo XIX
Comentarios