miércoles 21/4/21
MUJERES DE PELÍCULA | EDMUNDO FAYANÁS

La emperatriz etiope Sabla Wangel

Al lo largo del siglo XVI, Etiopia vive un gran periodo de esplendor y en ella juegan papel importante mujeres dirigentes como Sabla Wangel y del Wambara.

Etiopia es el Estado más antiguo de África y también uno de los más viejos en el mundo. Desarrolló una gran civilización, con una riquísima cultura. Su historia siempre ha estado entrecruzada con los sucesos que se producen tanto en África del Norte, Oriente Medio y el África subsahariana. Nunca fue ocupado por imperios coloniales, salvo cinco años 1936-1941 por la Italia fascista de Mussolini.

Sasbla Wangel es una de las mujeres más poderosas en la historia de Etiopia. Su historia se desarrolla a lo largo del siglo XVI.

Se casó con el emperador Lebna Dengel. Sabla siempre lo acompañó, incluso en las campañas militares, donde atendía a los heridos de los combates, rompiendo sus ropas para hacer vendajes. Ella siempre hizo caso omiso de las protestas de los soldados. Estuvo en la conquista de los altiplanos para la causa cristiana copta. Muchas veces los soldados debían llevarla a hombros, tanto cuesta arriba como hacia abajo de las escarpadas montañas rocosas

Lebna Dengel debe hacer frente a los musulmanes que se extendían por las costas del océano Índico y el mar Rojo, que entonces formaba el reino de Adal, la actual zona de Somalia y de Djibouti. Etiopia era entonces un reino cristiano, rodeado por los musulmanes en plena expansión. Quien dirigía el reino de Adal era el emir Ahmed Ibn Ibrahim que contaba con el apoyo otomano del emperador Soleiman el Magnifico y su esposa Roxelana.

En dichos enfrentamientos, las tropas etíopes son derrotadas por los musulmanes y el emperador Lebna Dengel y la emperatriz Sabla Wangel van de ciudad en ciudad, acabando refugiándose en los difíciles montes Dabra Damo, y donde fallece el emperador en enfrentamiento con los musulmanes.

Los etíopes, ante la muerte del emperador. Deciden subir al trono a su segundo hijo Galawdewos con la misión de reconquistar el país y alejar la influencia musulmana. Sigue siendo emperatriz Sabla Wangel, que continúa participando en la dirección y se dice que incluso por encima de su hijo. Sabla Wangel en su intención de consolidar y expandir el imperio etíope, implica a toda su familia en la consecución de sus objetivos políticos.

En la política que desarrolla Sabla Wangel, juega un papel muy importante Portugal. Con los descubrimientos de nuevas tierras, Portugal se extiende por todo el océano Índico, y cuando llega a Etiopía lo considera como el mítico reino del rey preste Juan. Se encuentran con un país políticamente similar a los estados feudales europeos, estructurado en tres clases sociales muy definidas e idénticas a las que se dan en Europa, la nobleza, la iglesia y el pueblo llano.

A principios del siglo XVI, el negus Lebna Dengel, envía a Portugal a un emisario armenio llamado Mateo para solicitar la ayuda del monarca portugués en su enfrentamiento con el mundo musulmán. De esta forma, llegó al país una flota portuguesa que se mantuvo más de seis años. Dentro de la flota llegaron figuras como el padre Francisco Alvares, que escribió una crónica sobre Etiopia.

A pesar de que Egipto pertenecía al Imperio otomano, Portugal continuaba dominando el océano Índico. Sin embargo, cuando el imperio Otomano conquista Adén en el año 1538, pone en peligro tal hegemonía portuguesa, pues dificulta el desarrollo del comercio de las especias en el mar Rojo, materia muy importante en el comercio de la época y en consecuencia, cuestiona el poder portugués en la zona.

La emperatriz Sabla Wangel negocia hábilmente con Portugal, siendo consciente de la necesidad que estos tienen de aliados en la zona para contrarrestar el creciente poder otomano, que haga de freno a los mismos.

En el año 1541, llega a Etiopia procedente de Goa ciudad bajo dominio portugués en la India, una flota, que trae una fuerza de 400 mosqueteros bajo el mando de Cristóbal de Gama, hijo del mítico y famoso explorador Vasco de Gama. En aquella época, las armas de fuego eran escasas, de ahí la importancia de esta fuerza militar portadora de ellas y que le suponía una ventaja estratégica muy importante.

En la historia etíope destaca la emperatriz Sabla Wangel que pasó revista a los cuatrocientos mosqueteros portugueses montada en una mula. En ese momento, su hijo el emperador Galawdewos, combatía en el sur de Etiopia y Sabla Wangel dirigía el país desde el norte, que es donde recibió al portugués Cristóbal de Gama.

Tras seis años de enfrentamientos continuados, muere el negus Galawdewos (1540-1546) y le sucede su hermano el negus Minas (1546-1550). Seguía dominando los asuntos políticos de la corte y todos los aspectos religiosos la emperatriz.

Con la llegada de los portugueses, se producen continuos éxitos militares, hasta que en agosto del año 1542, las tropas portuguesas etíopes son derrotadas por el emir Ahmad Ibn Ibrahim. Para ello, contó con la llegada de armas de fuego otomana,s con diez cañones y 900 mosqueteros Sin embargo, este emir musulmán acaba, siendo derrotado el 21 de febrero del año 1543 en la batalla de Wayna Dana donde fallece junto a gran parte de sus tropas.

Con los portugueses también llegaron los jesuitas. Hecho que fue permitido por el negus Galawdewos. El objetivo de los jesuitas en Etiopia, era devolver a este imperio al dominio de la Roma cristiana. Sin embargo, la emperatriz Sabla Wangel fue una firme defensora de los tradicionalistas etíopes, que querían seguir siendo cristianos coptos. Su sabiduría y diplomacia, salvó de la muerte al portugués Bermúdez y posteriormente bajo el reinado del negus Minas la del jesuita español Patriarca Oviedo.

Su última decisión política importante, fue lograr que su nieto Sartsa Dengel fuera negus cuando muriera su hijo el negus Minas. Para ello, debió luchar muchísimo para imponerse a otros poderosos pretendientes a la corona. Esta elección fue todo un acierto, puesto que Sartsa Dengel fue un negus que supo mantener integro todo el territorio etíope sin apenas guerras, lo que originó una gran prosperidad del país en su largo reinado que fue de treinta y cuatro años de duración

Sabla Wengel fue un modelo para otras reina etíopes posteriores que se mostró profundamente comprometida con los asuntos de su país. Ella supo compatibilizar dos grandes cualidades de gobernante, la dulzura y comprensión en las relaciones diplomáticas, junto al valor y la fortaleza en las batallas y derrotas.

El negus Sartsa Dengel

Vivió tiempos muy difíciles y peligrosos, donde puso todo su talento diplomático y también su valor. Uno de los aspectos más valorados fue su tolerancia religiosa tanto con los cristianos coptos, como los cristianos que dependían de Roma, así como con los musulmanes.

Durante su gobierno se produjo un gran florecimiento de l mundo de la cultura, las artes y las ciencias. Significando su reinado una de las épocas más gloriosas de la historia de Etiopia.

La emperatriz etiope Sabla Wangel
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