miércoles 12/5/21

Mi composición musical para tus oídos…

Siempre la Esperanza - ESENCIA FLAMENCA - J.J. Espinosa de los Monteros

Hace poco me “regalaron”, con la emoción por todo lo alto, la posibilidad de ver una canción, compuesta con letra y música. Arreglos que dieron vida a una letra que escribí, desde mi alma. Y hoy quiero compartir con todos vosotros, los aprendizajes de este inmenso regalo que me hicieron y que en manos de un “compositor”, mediador, puede servir para armonizar la vida de nuestros mediados, ponerle música al futuro esperanzador que desean tener, cuando acuden a nuestras vidas profesionales.

Querido amigo, atrévete a componer. Piensa que los desacordes de la vida, hace que sea necesario de alguien que ayude a componer melodías, que suenen bien, tras una ruptura, un problema laboral, una difícil situación social, en definitiva, un conflicto que inunda nuestras vidas de desacordes, que desafinan nuestra existencia y tu mediador o mediadora, tienes que ser capaz de atreverte con una “partitura”.

Que bonito nombre en femenino, como muchas veces refleja la mediación, en tantos ámbitos y que supone un texto escrito de una obra musical en el que se anotan los sonidos que han de ejecutar los distintos instrumentos o voces y el modo en que han de hacerlo.

Querido lector, consigue esta increíble melodía que se llama “Mediación” y que supondrá la combinación de sonidos simultáneos diferentes, pero acordes

Es más, quiero referirme que lo que supone en música orquestal, “se denomina partitura al documento que utiliza exclusivamente el director de orquesta y que contiene toda la obra que se ejecutará, además de algunas indicaciones particulares”. Es aquí donde te quiero llamar la atención querido lector, mediador, eres el dueño de la partitura orquestal, mientra que en contraste, estaría la “particella” que es el nombre que en música se da a cada una de las partituras que tienen los intérpretes de los diferentes instrumentos. La “particella” es propiedad de los mediados, su parte activa, su música, que nosotros como directores del proceso, de su “orquesta”, afinamos y coordinamos para que suene bien y sobre todo, todos tengan su protagonismo.

Debemos de saber “esculpir una canción, una melodía”, por eso, os hablo a continuación de la composición musical, que compondrá nuestro trabajo.

Una composición musical, es la creación de una pieza , en la que combinamos distintos acordes, instrumentos, arreglos, melodías, etc. Todo con tal de conseguir una “nueva pieza musical” en la vida de nuestros mediados.

Para conseguir en mediación una buena composición musical, un buen acuerdo, que sea estable, duradero, necesitamos conocer la teoría del conflicto, con técnicas y habilidades que nos ayudarán a componer canciones, con una especia de método de sobreponer “capas”, agregando en cada momento distintos elementos, intereses y necesidades, que van esculpiendo la canción.

Yo creo que si has llegado hasta aquí en la lectura y te atrapa, te estarás preguntando como yo, ¿qué necesito para componer?. Yo creo que es fácil, una idea, un acorde, un ritmo, todo vale para un punto de partida, para ese sexto sentido que tenemos los mediadores.

¿Qué necesito para componer?

Es fácil, empezamos por una idea, puede ser una melodía, un ritmo, un arpegio, una progresión de acordes o un ritmo. Lo que se nos ocurra y/o tengamos a mano. Recuerda que estamos ajenos al problema y que nuestra objetividad es la que nos ayudará a crear algo.

Una vez que tenemos esas primeras impresiones sobre nuestro papel, nuestra partitura, sobre lo que trabajar, agregaremos una segunda capa, compuesta por otros instrumentos, ponemos ritmo, melodía, sesiones que nos llevaran a componer, el tan deseado acuerdo. Cada instrumento toca su propia “melodía”, motivo o ritmo dentro de la armonía y tempo de la canción que componemos.  Dicen los grandes compositores que todo debe estar integrado, si suena feo sin dudas es que está mal el ritmo, el tempo, la armonía o el timbre.

Piensa, esa obra que estas componiendo, esa partitura que diriges, esa armonía, será interpretada una y otra vez por nuestros mediados, porque cuando “compones”, estas educando en la “música”, por eso los grandes compositores son recordados siempre, como los escritores, poetas, los maestros…

Pero no te olvides, la creación musical es una labor muy complicada, al igual que la mediación no es sencilla, porque implica el control de todos los elementos que participan en la música: el sonido en todos sus caracteres, la armonía, el ritmo, la estructuración formal, la tímbrica u orquestación...   Por eso, dentro de la creación musical, nunca te olvides del “Arreglo”, aquello que te permite transformar una obra, para ser interpretada por otros instrumentos o voces, en mi caso, como profesor, como Director en formación de futuros mediadores, es esencial, porque debemos conseguir la “armonización” de una melodía, crear acompañamiento, técnicas, dinámicas.

La Armonía en música es la unión de tres o más sonidos simultáneos, entendiendo que el canto o melodía producido por una sola voz es homónimo, con dos voces se producen intervalos armónicos y, a partir de 3 voces o sonidos simultáneos hablamos de armonía. ¿seremos capaces de conseguir que tantas voces en temas multiproblemáticos sean una única pieza musical?. Ahí tienes tu reto.

Querido lector, consigue esta increíble melodía que se llama “Mediación” y que supondrá la combinación de sonidos simultáneos diferentes, pero acordes.

La melodía es, seguramente, la parte más importante en el proceso de construcción de una pieza; por eso quiero que consigas con tu trabajo, como músico, que su “acuerdo” sea una pieza única, acorde a sus necesidades y nunca olvides que ellos, los músicos, deben atribuirse el mérito de la música realizada, solo bajo esa humildad, serás un buen compositor.

Dedicado a todos que como yo, os levantáis cada día a poner música en la vida de los demás. 

Mi composición musical para tus oídos…