lunes 8/3/21
CRÓNICAS DE AMÉRICA LATINA | JAVIER M. GONZÁLEZ

PT y PSDB miden fuerzas en la segunda vuelta de las municipales en Brasil

En la batalla por Sao Paulo, el PT, partido de Lula y Dilma, encabeza las encuestas en la segunda vuelta de las elecciones.

Las próximas elecciones presidenciales en Brasil –también se elegirán gobernadores- no son hasta 2014. Pero las municipales, cuya segunda vuelta se celebrarán este domingo 28, se presentan como un nuevo duelo entre los dos partidos que se vienen disputando la presidencia desde 1994: el PT y el PSDB del ex presidente Fernando Henrique Cardoso y José Serra. En las 50 grandes ciudades con más de 200.000 habitantes, con el 22,5 % del electorado del país, se vuelve a las urnas para elegir los prefectos o alcaldes.

La gran batalla será por Sao Paulo, la capital económica del país que, con un tercio del PIB de Brasil y 11 millones de habitantes es la mayor ciudad de América Latina. El dos veces candidato presidencial José Serra (PSDB), quedó en primer lugar en la primera vuelta. Pero las encuestas le son desfavorables en la segunda, frente al candidato del PT, Fernando Haddad. Serra ya fue todo en la política brasileña, menos presidente: fue alcalde y gobernador de Sao Paulo, diputado, senador y ministro.

Pero Fernando Haddad, del ala izquierda del PT, que fue ministro de Educación en los dos gobiernos petistas, de Lula y Dilma y que fue una apuesta personal del ex presidente Lula, puede reconquistar Sao Paulo para el partido, según todas las encuestas. Serra y Haddad dejaron atrás a quien parecía candidato ganador, Celso Russomanno, del conservador PRD (Partido Republicano Brasileño), un diputado muy popular –y antiguo periodista- que contaba con el apoyo de la poderosa Iglesia Evangélica del Reino de Dios.

La revista Época afirma que el último round de la elección municipal en Sao Paulo es también el primero de la elección presidencial: “el partido que venza en estas elecciones paulistas, sale al frente en las presidenciales”. Una victoria de Serra reforzaría la candidatura presidencial por los tucanos, como son conocidos los del PSDB, de Aécio Neves, ex gobernador de Minas Gerais, el segundo más poblado de Brasil. A pesar de su juventud hace tiempo que ya es considerado una estrella ascendente en el panorama político brasileño y tiene el valor añadido de ser nieto de Tancredo Neves, que hubiera sido el primer presidente de la recuperada democracia brasileña, que murió días antes de poder tomar posesión del cargo y que es todavía recordado con enorme cariño popular.

La victoria en Sao Paulo del candidato del PT, Haddad, ampliaría la base aliada del gobierno y proyectaría la figura del nuevo prefecto, representante de una nueva generación en el partido. Teniendo en cuenta, además, que en la primera vuelta el partido solo consiguió la victoria en una de las grandes ciudades del país, Goiânia, sería la forma de salvar las elecciones municipales. Además de Sao Paulo, el PT disputará la segunda vuelta en Fortaleza y Salvador de Bahía, después de perder plazas importantes, como Belo Horizonte.

Hasta ahora controlaba 7 capitales, aunque llegó a gobernar en 9 durante el gobierno de Lula. Para intentar recuperar Sao Paulo para el PT, el partido puso en campaña a Marta Suplicy, sucesora de Haddad en el ministerio de Educación, que fue una muy popular prefecta de Sao Paulo, entre 2001 y 2004 y que goza de gran popularidad.

En la primera vuelta electoral, el pasado 7 de octubre, ya se eligieron 33 alcaldes de las grandes ciudades, entre ellas Río de Janeiro, donde Eduardo Paes (PMDB, aliado del PT) fue reelecto con el 65 % de los votos. Fue el prefecto más votado en la historia de la ciudad. Paes será, por tanto, el alcalde las próximas Olimpiadas (2016) y su figura se proyecta nacionalmente. Al punto de que estaría ya presionando para que en las presidenciales del 2014, el gobernador del Estado, Sergio Cabral, integre la fórmula como vicepresidente. Además de Río de Janeiro, el PMDB ganó en otras tres grandes ciudades y entra en la disputa por otras 16 en la segunda vuelta. Y también venció en otros 3.875 municipios menores, donde no existe el sistema de segundo turno.

En la región del nordeste, tradicionalmente atrasada, pero que vive un momento de fuerte crecimiento económico, el PSD (Partido Socialista Brasileño) ha conseguido la alcaldía de Recife, después de no lograr un acuerdo con el PT. De hecho, esta región ha sido uno de los bastiones tradicionales del PT. Gracias al crecimiento del PSD se especula con que el líder del partido, el gobernador de Pernambuco, Eduardo Campos, pueda competir en las presidenciales del 2014, aunque también podría apoyar la candidatura de Aécio Neves. Ambos escenarios son una amenaza para una eventual candidatura de Dilma.

Estas elecciones se celebran coincidiendo con la última etapa del juicio por corrupción conocido como el mensalão, que condenó por corrupción, lavado de dinero y asociación ilícita a algunos ex altos cargos del PT, incluyendo el que fuera mano derecha del ex presidente Lula, José Dirceu. El esquema involucró la compra de numerosos diputados opositores para que apoyaran al primer gobierno de Lula, que carecía de la suficiente base parlamentaria. Ha sido el caso de corrupción más importante desde el escándalo que terminó con la destitución del presidente Fernando Collor de Mello en 1992.

Estas elecciones tienen la novedad de que se celebran con la ley de Ficha Limpia, que impide la candidatura de todo aquél funcionario condenado por distintos delitos, como asesinato, corrupción, tráfico de drogas, lavado de dinero y otros. Hasta ahora se aceptaban las candidaturas de personas enjuiciadas por estos delitos, siempre que no se hubiera llegado a la última instancia de apelación, lo que permitía situaciones insostenibles. Le ley fue posible gracias a una iniciativa popular, firmada por 1,3 millones de personas. La Corte Electoral estudia la ficha de 2.969 candidatos en estas elecciones y se espera que en diciembre haya una decisión, antes de que puedan tomar posesión. El segundo de la lista sería quien asuma en caso de candidatos descalificados.

El PT, que ya lleva doce años en el poder, sigue necesitando una alianza muy heterogénea, pese a la gran popularidad de la que sigue gozando la presidente, Dilma Rousseff, que alcanza al 77 %. Y las relaciones con sus socios no son nada fáciles. De los siete ministros que fueron obligados a dimitir por sospechas de corrupción, la mayoría son de partidos aliados, que no están contentos con la posición firme de la presidente, como se vio en la falta de apoyos a muchos de los candidatos petistas en esta campaña.

En cualquier caso, la economía decide muchos votos. Brasil se vio afectado por la crisis europea en mayor medida que otros países de la región, ya que es el que más exporta a la UE, con el 21,4 % de sus ventas al exterior. A eso se suma la desaceleración china. Pero, a pesar de que tuvo un crecimiento de solo 0.6 % en el primer semestre de este año, se espera que el 2012 acabe con una cifra de entre el 1,5 y el 2,5 por ciento. Y el año que viene se prevé un crecimiento suficiente para mantener el nivel de empleo -5,3 % de paro en agosto pasado-, tras una serie de medidas de estímulo.

En las elecciones locales pesan más la personalidad del candidato, sobre todo en pequeños municipios. Pero los electores de la nueva y pujante clase media empiezan a tener nuevas necesidades, una vez que lograron acceder al consumo masivo y al crédito fácil. Ahora exigen salud y educación de calidad, mejor transporte y mayor seguridad, cuestiones que forman parte tanto de la agenda nacional como local.

PT y PSDB miden fuerzas en la segunda vuelta de las municipales en Brasil
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