jueves 13/5/21
PSOE ANDALUCÍA

Andalucía: El ocaso de susanismo. La Moncloa toma posiciones

La izquierda andaluza padece una crisis muy grave y navega en medio de una inactividad buscada por todo el oficialismo.
susana diaz
Susana Díaz.

El pasado domingo 25 de abril apareció en los medios de comunicación estatales, regionales y locales que la ejecutiva provincial del PSOE de Granada, ha acordado solicitar el adelanto de las primarias para designar candidatura a las elecciones andaluzas por el PSOE-A en un acuerdo aparentemente ambiguo pero que sitúa a la provincia en la órbita sanchista.

Previamente Susana Díaz ha recorrido pueblos granadinos en una visita tan intensa como de fría recepción. En Granada siempre hubo desde la dimisión de Pedro Sánchez como secretario general, un sector sanchista en minoría y mal visto por el aparato provincial y poderosos barones locales susanistas de pro que presionaron a las agrupaciones locales y sus afiliados a votar por Susana. Ahora estos y estas convencidas susanistas se pasan al sanchismo en muchos casos por puro oportunismo y supervivencia laboral, en otros, los menos, por encontrarse seguramente más cómodos y hacer lo que no se atrevían antes. Sin lugar a dudas José Antonio Rodríguez Salas, ex alcalde de Jun, ahora diputado a Cortes y asesor en Moncloa, ha sido un personaje clave en esta operación. Conocido como el niño de Jun en la provincia llevaba años de dura batalla enfrentado a Susana Díaz junto con Chema Rueda que siempre apoyó a Pedro Sánchez y fue secretario general del PSOE de Granada además de un fajador en las izquierdas del partido y siendo por ello, despreciados y vilipendiados por muchos de los que ahora se declararan sanchistas y han apoyado el adelanto de primarias. Cosas de profesionales, algunos de ellos sin escrúpulos.

Cierto es que Susana Díaz es un peso muerto para el PSOE-A y para el PSOE en su conjunto y muy vulnerable ante la derecha andaluza, aunque no solo. De hecho toda la izquierda se resentía de su incapacidad, felipismo militante, sectarismo y nadería política. Susana es el paradigma de la “aparatista” profesional, sin más méritos que una gran capacidad en intrigar, cortar cuellos de oponentes y sobrevivir sin aportar, pues carece de ideas propias y de formación política previa. Susana de puro españolista llegó a cuestionar asuntos recogidos en leyes autonómicas de educación, seguramente por desconocimiento y se apartó de la herencia de un partido que contribuyó a construir un cierto espíritu andaluz y desde luego forjar el estatuto de la realidad nacional de Andalucía.

Susana además comenzó a recortar en educación y sanidad pública, algo en lo que el actual gobierno de derechas se ha empleado con especial saña y crueldad. Es pues simplemente nefasta para el progresismo.

Se perfila Juan Espadas, un abogado ambientalista y reelegido alcalde de Sevilla como sucesor. Espadas, que en Sevilla goza de cierta popularidad, es un técnico, moderado y sin muchas aristas, capaz de buscar alianzas a izquierdas y derechas o con las poderosas cofradías de la semana santa, si bien no es ni ha sido nunca un luchador y activista social y/o socialista, más bien un “experto” en vivienda y medio ambiente.

La izquierda andaluza padece una crisis muy grave y navega en medio de una inactividad buscada por todo, y digo todo el oficialismo, excepto en pequeñas pero serias resistencias sociales y sindicales, muy lejos de la combativa izquierda de clase, andalucista y por la reforma agraria que combatió a la dictadura franquista y conquistó su autonomía de primera, con una carga nacionalista pero muy popular, solidaria y de clase. Pueblo andaluz cien veces engañado pero que puede volver a resurgir con un socialismo andalucista, obrero, feminista y republicano.     

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